24 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Casado y Abascal se movilizan para frenar el "indultazo" exprés de Sánchez

El ministro de justicia, Juan Carlos Campo, este miércoles en el Congreso.

El ministro de justicia, Juan Carlos Campo, este miércoles en el Congreso.

PP y Vox mueven ficha y anuncian recursos para impedir que el Gobierno deje en la calle a los líderes del procés. Y denuncian la estrategia de Moncloa, que deja en evidencia a Arrimadas.

Fue en la mañana del 21 de mayo de 2019. Un simple apretón de manos y una conversación de apenas tres palabras. "Tenemos que hablar", le espetó el condenado por sedición líder de Esquerra, Oriol Junqueras, mientras saludaba en su escaño de presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.

El dirigente golpista se hacía con su escaño en el Congreso -finalmente revocado por el Tribunal Supremo- y el inquilino de Moncloa dinamitaba en ese momento la estrategia política y jurídica del Estado contra el independentismo por el 1-O.

En esta misma semana han coincidido dos gestos que reflejan bien la deriva del Gobierno progresista. Dos guiños que coinciden, además, con la fase decisiva de las negociaciones entre el PSOE y ERC para lograr el "sí" de los repúblicanos a los Presupuestos Generales de 2021. En primer lugar, la reforma del Código Penal para revisar los tipos de rebelión y sedición.

En segundo, el anuncio este mismo miércoles del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, de que la próxima semana se comenzarán a tramitar los primeros indultos solicitados por los condenados del procés. A los que se añaden la sorprendente suspensión de la presencia del Rey este viernes en la entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona.

El anuncio de la activación del reloj para las medidas de gracia a los condenados por el Supremo ha abierto un nuevo frente -que se suma al de las cesiones a PNV y Bildu con los presos de ETA- y ha obligado a la oposición a mover ficha. PP y Vox, los primeros.

Ciudadanos, descolocado cuando Inés Arrimadas está en plena fase de acercamiento a Sánchez para los PGE. De hecho, la portavoz naranja en el Senado, Lorena Roldán, ha rechazado los indultos pero ha confirmado que su partido mantiene su intención de negociar las cuentas públicas.

El líder del PP, Pablo Casado, ha anunciado de inmediato un recurso al Tribunal Supremo si el Consejo de Ministros cede e indulta a los líderes del 1-O. "Si Sánchez no defiende los intereses de España, si se le cae ya la careta y revela el precio tan caro que paga por seguir en el poder, el Partido Popular sí está dispuesto a defender a España", ha explicado.

Y ha advertido de que los populares presentarán recursos contra esos indultos "si llegan a aprobarse, en contra de lo que dijo Sánchez en campaña electoral", y también evitarán la reforma de los delitos de sedición y rebelión.

 

21 de mayo de 2019: el saludo entre Sánchez y Junqueras que dinamitó la estrategia del Estado contra el independentismo.

 

También Vox ha adelantado que acudirá a la Justicia si finalmente el Gobierno indulta a los condenados por el referéndum ilegal y de la declaración unilateral de independencia. La portavoz adjunta del partido de Santiago Abascal, Macarena Olona, ha denunciado que este anuncio demuestra que el Gobierno de Pedro Sánchez ha permitido "la consumación del golpe de Estado que se perpetró en Cataluña en 2017" con el objetivo de "mantenerse en el poder".

Según ha denunciado, primero lo hizo "por la puerta de atrás" con la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario "y ahora formalmente a través del instituto de indulto". "Como de concederse será claramente ilegal, podemos asegurar es que defenderemos la ley con todas las acciones legales a nuestro alcance", ha adelantado Olona, que es además abogada del Estado.

Podemos, al rescate de Sánchez

En este nuevo salto al vacío en busca de salvar la legislatura, Sánchez sí ha encontrado un aliado en su socio de gobierno. El presidente del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos y líder de los Comunes en Madrid, Jaume Asens, ha asegurado que la decisión de tramitar los indultos supone un avance para "desinflamar" el conflicto en Cataluña y, "evidentemente", refuerza al "bloque de la investidura" de cara a poder sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

Otro frente que se abre, paralelo a la voladura de la política penitenciaria contra ETA. Sánchez ya no disimula y se ha quitado definitivamente la careta.

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