26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los cinco jueces del Tribunal Supremo que deciden el último viaje de Franco

A una semana para que se cumpla la fecha marcada por el Gobierno, los magistrados deben valorar si paralizan cautelarmente la exhumación, como reclaman la familia y la comunidad del Valle.

Cinco jueces del Tribunal Supremo han comenzado la semana con un peliagudo asunto entre manos: la petición de la familia de Franco de que impida cautelarmente los planes del Gobierno de exhumar el próximo 10 de junio sus restos enterrados en el Valle de los Caídos para reinhumarlos después en el cementerio de El Pardo.

A una semana de que se cumpla esa fecha, la sección cuarta de lo Contencioso-Administrativo debe decidir si paraliza cautelarmente la exhumación, como también solicitaron la Fundación Franco y la comunidad benedictina del Valle de los Caídos. Fuentes del Supremo apuntan a que será previsiblemente este martes cuando los magistrados estudiarán las peticiones en una reunión en la que no se meterán a analizar el fondo del asunto, sino que simplemente decidirán si procede admitir las cautelares.

A la espera de conocer la postura del alto tribunal, el Ejecutivo "sigue absolutamente con su plan" de exhumación, aunque el Supremo acuerde paralizar la exhumación, algo que "obviamente" respetará, según indicó el pasado viernes la ministra portavoz, Isabel Celaá.

 

Hace meses, el alto tribunal ya dejó claro en una resolución que será él quien tenga la última palabra en el asunto al advertir que no se podrían trasladar los restos del dictador hasta que la sala se pronunciase sobre el recurso contra el acuerdo final del Gobierno. Ahora, después de pedir hace tiempo al Ejecutivo dicho acuerdo del 15 de marzo, es cuando la sala debe tomar posición sobre las medidas cautelares de los recurrentes.

Entretanto, la plataforma 'Ni Valle ni Almudena' ha convocado una concentración para este martes frente al Tribunal Supremo para pedir la exhumación ya de Franco del Valle de los Caídos y el traslado de sus restos.

"Venimos defendiendo públicamente que cada día que Franco pasa en Cuelgamuros constituye un insulto a la sociedad española y a la democracia, y un menosprecio a sus cientos de miles de víctimas", recuerdan.

Un tema ya menor

El traslado de Franco fue una de las banderas de Sánchez al llegar por primera vez a la Presidencia, hace ahora un año mediante moción de censura, pero una vez ganadas las Elecciones ha dejado de tener ese valor político prioritario para convertirse en un compromiso a cumplir, sin más.

Desde el Ejecutivo se es consciente de la dificultad para proceder con rapidez a la exhumación, algo que se cree seguro en el resultado pero incierto en los plazos, pero ya no se considera una patata caliente. "Se va a hacer, ahora o en breve", zanjan con seguridad fuentes próximas al Gobierno.

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