Zaplana: "La Consellera de Sanidad y sus 22 asesores tienen que ser cesados"

El portavoz de sanidad del PP sostiene que al Gobierno del Botànic le pierde la "prepotencia y el sectarismo" y ello ha desembocado en un "fracaso" en la gestión de la pandemia.

Diputado desde 2015 coincidiendo con la derrota de la populares en las urnas, José Juan Zaplana, (Alicante, 1974) es uno de los cargos emergentes en el nuevo PP valenciano, en gran parte por sus notables intervenciones en les Corts. A finales de febrero, advirtió sin éxito a la consellera Barceló de que debía tomar medidas urgentes y muy concretas ante lo que avecinaba. Mantiene que el Consell de Puig está "acabado". "Existe un descontrol total y se traslada la imagen de no saber que hacer lo que pone en riesgo la salud y la vida de todos". Lamenta "el caos" en las residencias de mayores "mientras algunos políticos cobardes se escondían por intereses partidistas". 

Usted leyó en les Corts una durísima carta de una médico que había perdido a su madre tras haberla contagiado de la Covid. Lamentaba que los sanitarios han quedado abandonados a su suerte. ¿Ese puede ser un resumen de lo que ha pasado en los momentos más duros de la pandemia?

Sí. Leer ese testimonio tenía esa intención, cualquier cosa que yo dijera iba ser contestada por el PSOE y Compromis diciendo que mentía o que alarmaba que es lo que me han estado diciendo durante toda la crisis. Cuando estuve alertando de lo que venía junto con algunos profesionales y sindicatos me llegaron hasta a insultar desde esos partidos.
Autocrítica ninguna, pero estaba convencido que a una persona que ha vivido en sus carnes esta situación no tendrían valor a replicarle, como así pasó, y justamente por eso ahora han vetado [en la comisión parlamentaria de reconstrucción]  que las víctimas vayan a la comisión de reconstrucción, no quieren escuchar a todas esas personas, es vergonzoso.

-A finales de febrero proponía en rueda de prensa una serie de medidas. Desde el Consell le tildaron de alarmista y negaron que fueran necesarias sus propuestas. ¿Le han llamado la diputada Carmen Martínez, que por cierto es la presidenta de la comisión de reconstrucción, para pedirle disculpas?
Jajaja, ¿disculpas?
Yo no espero las disculpas de nadie, solo espero que algunas personas tengan la valentía de pedir disculpas a las víctimas y a los profesionales a los que han abandonado, a los que dejaron solos, y encima intentaron en algún momento culpabilizar y de una vez por todas que corrijan los errores y no cometan más. Aunque cada día dudo más que lo hagan. A determinadas personas su arrogancia y prepotencia se lo impide.
Mire, en este momento todos tenemos que escuchar con pluralidad a los profesionales através de sus colegios profesionales, sociedades científicas, sindicatos y sobre todo a los profesionales que han estado combatiendo al virus, es fundamental, si no se hace así se cometerán más errores, y la izquierda que nos gobierna está tirando de sectarismo y solo escucha a aquellos que les dicen lo que quieren oír y están volviendo a cometer los mismos errores que en el mes de febrero.

-¿Cuándo ha sido la última vez que ha tenido una entrevista con la consellera de Sanidad?
El 14 de febrero, posteriormente tuvimos una conversación de teléfono de carácter personal, pero a día de hoy ni con la consellera, ni con el resto de los 10 altos cargos o de sus 12 asesores hemos mantenido ninguna reunión ni contacto.
La consellera ha ninguneado las propuestas que hubiéramos podido plantear, todo el mundo entiende que el presidente del gobierno se reúna con sus homónimos en las comunidades, y que el ministro de sanidad con los consejeros. Pero cuando la consellera tenía que reunirse con los portavoces de sanidad su prepotencia se lo ha impedido. Por ejemplo, todos los consellers han tenido reuniones telemáticas con los portavoces parlamentarios de sus materias de gestión. De los 23 altos cargos y asesores de sanidad no lo ha hecho ninguno en más de 3 meses.

 ¿Errores? Lo primero, despreciar la opinión de los expertos, escuchar solo a aquellos que te dicen lo que quieres oír. Puig, Oltra y Barceló nos dijeron que esto era una gripe, un constipado un poco más fuerte, e hicieron que no se tomaran las medidas oportunas. 

-¿Qué errores cree que podrían haberse corregido? ¿Qué enseñanzas saca la pandemia?
Lo primero despreciar la opinión de los expertos, escuchar solo a aquellos que te dicen lo que quieres oír. Puig, Oltra y Barceló nos dijeron que esto era una gripe, un constipado un poco más fuerte, e hicieron que no se tomaran las medidas oportunas. A los que dijimos que prepararan a la sociedad y el sistema sanitario nos llamaron alarmistas y que propagaba del virus del miedo. Y cuando quisieron reaccionar ya era tarde, ha fallado todo el sistema preventivo, no se dieron medios a los profesionales, no se les hizo caso, de hecho tenemos el mayor índice de contagio de profesionales del país, y no se realizaron tets, de hecho ahora mismo se sigue en cifras de realización bajísimas. Esta enfermedad es de contagio silencioso y numeroso y solo se puede parar con test. Durante todas las semanas que hemos estado confinados en casa, la Conselleria debería haber realizado un verdadero plan masivo de test para aislar la enfermedad, pero la Consellera que ha demostrado no estar a la altura y su  equipo roto fueron incapaces de hacer nada.
Desde el Partido Popular hemos estado todas estas semanas proponiendo medidas de todo tipo, personas como Isabel Bonig o Carlos Mazón han ofrecido su mano para ayudar en momentos muy difíciles y Ximo Puig no ha sabido o querido escucharos, quizá solo porque eran ideas que venían del PP. Por otro lado hay muchísimos alcaldes que se han dejado la piel por ayudar a sus vecinos pero este gobierno no ha sabido ni querido colaborar con ellos, y aun en estos momentos hay mucha información como saber para la desescalada el nivel de contagio en sus municipios, que se les está negando.

-¿No se ha solicitado pasar a la 'fase 2' de la desescalada por prudencia o por temor a nuevos rebrotes? ¿Podía haberse propuesto avanzar en la desescalada a algunas áreas de salud o incluso a alguna provincia ?
Pues si le soy sincero no lo sabemos, porque vimos a la Consellera Barceló y a Ximo Puig decir, sí y no en 48 horas. Que teníamos matrícula de honor, y que nos hacían repetir curso.
Todo eso es lo que más preocupa, que no tienen control y que todos tenemos la peligrosa sensación que nos mienten. Nos dijeron que para la Comunidad lo mejor era pasar por departamentos y así lo pidieron, y ahora lo quieren hacer por provincias sólo una semana después. Dijeron que no había que hacer test  porque daban una sensación de inmunidad, y luego que hay que hacer muchos. El descontrol es total, la desconfianza que se traslada total, y un gobierno que traslada la imagen que miente, que no sabe los que tiene que hacer, que no habla más que con quien piensa como ellos, y que pone en riesgo la salud y la vida de todos, es un gobierno acabado.

El problema es que en 5 años que lleva el Botànic, ni un hospital, ni centros de salud, solo han crecido las listas de espera


-¿Es necesario un hospital en la Ribera Baixa?
Sí. Pero no sólo en la Ribera, dentro del plan de infraestructuras de la Ribera si se hubieran tomado decisiones lejos del sectarismo se habrían contemplado infraestructuras de este tipo, la red sanitaria de la Comunidad no está terminada, el PP trabajado mucho durante los años que hemos tenido responsabilidades de gobierno dotamos de hospitales, centros de salud y de especialidades todas las comarcas, triplicamos el personal sanitario que heredamos, rebajados las listas de espera, se crearon centros de investigación. El problema es que en 5 años que lleva el Botànic, ni un hospital, ni centros de salud, solo han crecido las listas de espera.

-¿La sanidad concertada ha funcionado mejor que la de gestión pública?
Mire al principio de esta crisis la Consellería durante un mes no integró a los gerentes de Manises, Torrevieja, Denia o Elche-Vinalopó en las reuniones de gerentes para organizar la defensa contra el virus, y no entienden que ese veto no es hacia los hospitales concertados que lo que hacen es por sectarismo es poner en riesgo es a las personas que se atienden allí y a sus profesionales. El modelo de colaboración público-privada en nuestra comunidad no privatiza nada, al contrario da más oportunidades y es complementario, hacer las cosas como las está haciendo el gobierno de Puig marcado por el odio y el revanchismo, provoca situaciones como lo que ha pasado en la Ribera, sanitarios a los que les quitan el 25% del sueldo y descontrol como vimos con el episodio del paso de fase con medidas restrictivas en esa comarca.
Un ejemplo, el Hospital del Vinalopó ha realizado test a todos los policías nacionales de la comisaría de Elche, mientras que ni el gobierno de Puig ni el de Sánchez, lo han hecho en las otras comarcas.
La sanidad pública es la obligación y responsabilidad, de todos, en lo que creemos y defendemos firmemente, pero apoyarse en la gestión privada en beneficio de las personas, para mejorar su atención sanitaria y reducir las listas de espera es poner a las personas por delante de las ideologías sectarias y excluyentes de la izquierda radical.

-Fue el primero en oponerse a los hospitales de campaña. ¿No pueden ser útiles en caso de un repunte?
Ojalá nunca tengan que utilizarse.
Por el dinero que han costado 10 millones de euros, y lo que han tardado en estar a disposición demuestra que ha sido un fracaso.
Dudo mucho que en la sanidad del siglo XXI este modelo de hospital cumpla los requisitos mínimos y básicos de atención. Carpas de feria o tiendas de campaña a la intemperie, expuestos al calor, frio, lluvia o viento, con espacios no accesibles, no parece lo más adecuado para enfermos con problemas respiratorios, y por supuesto, estas instalaciones como centro de trabajo no lo veo en ningún caso, cuando teníamos espacios como IFA o Feria Valencia que hubieran estado en el momento oportuno y con la dignidad que pacientes y profesionales se merecen.

... el caos en las residencias de mayores mientras algunos políticos cobardes se escondían por intereses partidistas y muchas personas han sido abandonadas a su suerte, en sus casas sin que nadie nunca fue a atenderlas, algunas falleciendo allí solas, sin saber que les pasaba. Ese es el fracaso de Ximo Puig.

-Los hospitales de campaña y la obras de acondicionamiento en la antigua Fe fueron las dos propuestaa principales para ampliar la red sanitaria. No han funcionado por diferente motivos. ¿Un fracaso de gestión o hay algo más?
Si, como le decía un fracaso total. El sistema sanitario que el PP ha construido en la comunidad es robusto, los centros públicos y los acuerdos con los centros concertados y privados han demostrado estar dimensionados para la población.
Los problemas de esta pandemia en nuestra comunidad no han sido de infraestructuras.
Han sido de gestión. Falta de previsión, de trabajo y de control. No ha habido equipos de protección y cuando ha llegado ha sido defectuoso y de pésima calidad, no se han realizado test, la conselleria cambiaba de criterios y de protocolos a diario, teléfonos que no se atendían, el caos en las residencias de mayores mientras algunos políticos cobardes se escondían por intereses partidistas y muchas personas han sido abandonadas a su suerte, en sus casas sin que nadie nunca fue a atenderlas, algunas falleciendo allí solas, sin saber que les pasaba. Ese es el fracaso de Ximo Puig .

-¿La consellera Barceló debe dimitir una vez que recuperemos cierta normalidad?
Por supuesto. Cuando acabe todo esto, ella y todo su equipo debe marcharse y sino el presidente Puig tiene la obligación de cesarlos a todos. Las responsabilidades políticas son claras, pero Puig, máximo responsable de todo, debe asumir también sus responsabilidades. 

-¿Cómo califica la gestión del presidente Puig? ¿Y la de la vicepresidenta y responsable de las residencias, Mónica Oltra?
La Conselleria de Sanidad ha sido un caos, la de Políticas Sociales ha estado jugando al escondite, alguna de las personas de confianza del presidente han estado poniendo en valor su amistad con algún importador que al parecer ha hecho un buen negocio con todo esto, los cargos que se nombraron para hacer las compras de material están en las puertas de los juzgados, y su Consellera de Justicia dando contratos millonarios a dedo a algunas empresas que no tenían la capacidad contractual de realizar los encargos que se les daban y que hamentido públicamente con los plazos que se les daban a dichas empresas.
El problema no se circunscribe a la señora Barceló, el Presidente es responsable también de todo
lo que ha pasado. Nos dijo que nadie se preocupara y evitó tomar medidas a finales de febrero porque según dijo el COVID19 era una gripe, y nos engañó a todos, sus palabras y su falta de decisión hicieron que no se actuara a tiempo, esta era su responsabilidad pero engañó y falló a todos.

La sanidad pública es lo que creemos y defendemos firmemente, pero apoyarse en la gestión privada en beneficio de las personas, para mejorar su atención sanitaria y reducir las listas de espera es poner a las personas por delante de las ideologías sectarias y excluyentes de la izquierda radical


-¿Qué consellerias suprimiría ya?
Para poder recuperar económica y socialmente nuestra comunidad es fundamental que nuestro gobierno sea una locomotora que tire de esto, no la carga y el lastre que impide que arranque el tren. El Gobierno de PUIG tiene más de 330 altos cargos y enchufados que en esta crisis han demostrado que no hacen falta.
Transparencia o vivienda, por ejemplo, podrían ser direcciones generales de otras consellerías y suprimirían mucho gasto superfluo que podrían ayudar a autónomos o trabajadores a volver a la normalidad lo antes posible. Y sobre todo los chiringuitos, en estos 5 años de gobiernos de PSOE y Compromís se han abierto agencias, y centros, empresas en el sector público que no demuestran su utilidad y centran su presupuesto exclusivamente en contratar amigos afines a los partidos del Botànic.
Este gobierno tiene que replantearse sus objetivos, sus presupuestos y los medios que destinan a la reconstrucción social, sin perder de vista que esto no ha acabado, que el virus sigue ahí, y que hay que seguir reforzando nuestro sistema sanitario porque lo primero para hablar de cualquier otra cosa es tener buena salud y que podamos asegurar una asistencia sanitaria a la altura de la situación que estamos viviendo.

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