Yonquis del juego

Se ha convertido en una nueva heroína mental de los jóvenes en el siglo XXI. Un lugar de reunión donde la idea es gastar dinero para conseguir más dinero.

La estructura de los barrios en nuestro país ha ido mutado con el paso del tiempo y por completo con la proliferación de consumidores y el aumento de las propias casas de apuestas. La consecuencia ha sido la desaparición de los comercios tradicionales, sobre todo en los barrios más pobres, donde existe mucho desempleo y problemática social. Mucha gente joven que intentan sobrevivir…
Las casualidades no existen. “Fíjese quién se beneficia con el juego” con el obvio engaño de ganar dinero rápido de forma sencilla y que poco después perderán, de una forma u otra (un cóctel de emociones tras la victoria o la derrota).
De eso se trata, “de ganar al principio” para perder casi siempre. El juego se ideó precisamente así, para que unos pocos se hicieran ricos a costa de los más desgraciados.
Pero aún más grave es el hecho que existen máquinas de apuestas en algunos bares, restaurantes, lugares de establecimientos públicos, que no disponen de ningún tipo de control para los menores, cosa que no ocurre con las máquinas “expendedoras de tabaco”. Pero… ¿Alguien se ha dado cuenta?... ¡Qué más da!...
También ha cambiado el perfil del ludópata, aumentando de forma alarmante la población más joven (adolescentes). En la mayoría de los casos son chicos, algunos estudiantes, desempleados, chavales, gente que no sabe qué hacer y que son los nuevos yonquis del juego con la excusa de… ¡Voy a matar la ansiedad!...
La ludopatía se entiende como un fenómeno negativo que impide que una persona se pueda resistir a ciertos impulsos para poder jugar (juegos de azar) y está reconocida como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Puede que pensemos que no es grave, pero deberíamos de reflexionar mucho sobre ello, más aun cuando nuestros jóvenes se vuelven locos por jugar (cada día), en una rutina que te arruina.
Es una enfermedad grave, silenciosa, muy sutil, que actúa poco a poco, bastante adictiva, sin sustancia docente o de aprendizaje, pero relacionada en numerosas ocasiones con el alcohol, tabaco y las drogas. El juego “sin control responsable” te convierte en un zombi de las lucecitas, de los colores, y de los sonidos atrayentes, te destruye a ti, a tu familia y entorno social, académico y laboral.

Hace que pierdas la dignidad porque engañas para conseguir dinero para apostar. La mentira es tu bandera y se asocia con otros trastornos no adecuados. Si la recompensa no es suficiente comienzas a delinquir con el único objetivo de conseguir más dinero para poder jugar. Solo tienes en tu mente la adicción de apostar, apostar, y apostar.

De forma mental y física estas a su merced, te produce una ansiedad muy poderosa, cambia tu carácter de manera irascible porque pierdes grandes cantidades de dinero, ocultas tu problema y empleas todo tu tiempo y pensamientos en jugar (incluso dormido sueñas que estás jugando).
En junio de 2012 se legalizó en España el juego on-line, siendo las apuestas deportivas la segunda causa de adicción solo por detrás de las máquinas tragaperras. Se ha convertido en una nueva heroína mental de los jóvenes en el siglo XXI. Un lugar de reunión donde la idea es gastar dinero para conseguir más dinero.

Como medidas preventivas para luchar contra esta enfermedad proponemos:

-Evitar la instalación de este tipo de establecimientos de juego (conceder licencias), y comentar, informar en los entornos de los centros educativos. Que existan tantos centros de ayuda (de rehabilitación de ludópatas) como establecimientos de juego.
-Se ha observado en las puertas de los colegios e institutos a personas “repartiendo publicidad” o “reclamos como invitaciones gratis” para acudir a estos locales (debería de prohibirse estas actividades.
-Hay que transmitir el mensaje real, que es que el jugador siempre pierde (El engaño es decir que con una apuesta débil sacas dinero). De moda ver en la TV todo tipo de anuncios por gente famosa. Mucho dinero empleado en propaganda.
-Mayor control sobre la publicidad. Sobre todo, si es anunciada por los citados famosos a los que mucha gente sigue o admira y que sirven de reclamo para el espectador. Vetar estas actividades y que se legisle de otra forma más adecuada.
-Aplicar con contundencia la modificación de la Ley 13/2011 de Regulación del Juego existente en España.
-Buscar alternativas de ocio para romper con la mala rutina. Otras actividades que no se conviertan en un nuevo “vicio negativo” para la vida y la convivencia.
-Campañas de prevención de la ludopatía y otros trastornos similares. En el entorno educativo explicar adecuadamente las consecuencias del juego en las familias, la triste realidad y como evitar caer en una actividad de este género.
-Contar tu problema a tu familia inmediatamente, y a tus amigos si son apoyo sincero y están fuera de ese círculo vicioso. Acude a un centro especializado de ayuda.
-La autoprohibición. Inscribirse en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ) para que te impidan jugar online y de forma presencial.

Los efectos devastadores del juego y su abuso los veremos en un futuro no muy lejano… Lo que deberíamos de hacer es prevenir para después no tener que curar.

*Grupo EmeDdona.

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