03 de diciembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bill Gates pronostica más de 100.000 muertos totales en España hasta febrero

Sánchez, Calvo e Iglesias aplaudiéndose a sí mismos en julio

Sánchez, Calvo e Iglesias aplaudiéndose a sí mismos en julio

El Instituto Médico creado por el empresario en la Universidad de Washington hace unos presagios letales para el país que disparará la mortalidad de aquí a febrero.

EL 4 de julio, Pedro Sánchez dio por "ganada la batalla" al virus, en un acto electoral en La Coruña. Y a finales de ese mes, fue recibido entre aplausos por su Gobierno, por el PSOE y por Podemos en sendos "homenajes" en Moncloa y el propio Congreso: a la "derrota" del virus se le unió, o eso dijo, una rotunda victoria en Europa para traerse a España un maná de dinero de Bruselas con que paliar los estragos de la crisis.

Aquella escena queda hoy borrosa y resulta incomprensible al lado de la realidad que asola España apenas unas semanas después, tras una tregua veraniega inducida desde Moncloa que el propio Sánchez disfrutó con unas vacaciones más prolongadas que el año pasado.

 

 

Todo ha salido al revés de lo anunciado. Y el último presagio para corroborarlo es internacional y de gran prestigio. Lo hace el Instituto Médico creado por la Fundación Bill y Melinda Gates en la Universidad de Washington y deja los pronósticos y anuncios de Pedro Sánchez por los suelos.

Institute for Health Metrics and Evaluation (IHM) sitúa en más de 100.000 las víctimas mortales que España podría llegar a acumular desde el comienzo de la pandemia, el pasado mes de marzo, hasta el 1 de febrero de 2021. En concreto cita 111.527 en el escenario más adverso, con pocas medidas de protección, nula distancia social y reuniones multitudinarias.

 

El cuadro de Washington para España es elocuente: basta ver la curva disparada en todo

 

Un escenario que difícilmente se dará, lo que resulta algo tranquilizador. Pero ni con esas precauciones el futuro inmediato dejará de ser horrible. Gates presagia, en las horquillas de contagios y muertes más probables, más de 18.000 muertes nuevas hasta febrero en la opción menos mala y 30.000 en la peor.

Las víctimas sin nombre

Todas ellas se sumarían a las 33.000 reconocidas ya por el Gobierno o a las 58.800 reales que hay, aunque no se asuman oficialmente. La increíble diferencia procede de que el Ministerio de Sanidad sólo cuenta a las víctimas con rastro de COVID previo al óbito o confirmado en autopsia.

Con ello logra "ahorrarse" las 25.000 que no tuvieron esa opción pero representan el exceso de mortalidad de este año con respecto a toda la década precedente. Algo que todos los expertos adjudican, obviamente, al coronavirus.

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