27 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cayetana afea a Vox sus provocadores “latigazos” de nacionalismo español

Para la candidata del PP por Barcelona frases como “franchute vete fuera”en alusión a Valls son intolerables y atentan contra la unión de los constitucionalistas que sí busca su partido.

La cabeza de lista del PP por Barcelona a las elecciones generales, Cayetana Álvarez de Toledo, ha acusado este martes a Vox de ser una "nueva forma de nacionalismo español" y le sorprende que ni lo digan ni reconozcan. "Vox es un partido nacionalista", ha sostenido en una entrevista en Ser Cataluña, y ha criticado que el partido de Santiago Abascal no busque la unión de los que quieren ampliar los valores constitucionalistas como sí hace el PP, ha asegurado.

"Frases de Vox como 'franchute vete fuera' son latigazos nacionalistas", ha insistido Álvarez de Toledo, que ha admitido que ni le impresiona ni le interesa que Vox apoye la despenalización del uso de armas como defensa personal por considerarlo un debate ficticio. Según la candidata popular, son propuestas que lanzan "para provocar ruido con una retórica inflamada típica de algunos movimientos, y que buscan audiencia, clicks y acaparar espacio en campaña electoral".

A su juicio, la inflamación de los sentimientos y de la retórica de la épica no es buena y "hay que intentar volver a la razón, a las bases que hicieron posible la convivencia como pasó con el pacto de 1978".

Además de defender la reagrupación del voto con Cs, ha llamado a combatir los nacionalismos, como el catalán, porque considera que son contrarios a los valores de la convivencia: "En el fondo de todo esto anida ese pequeño bicho oscuro que anida en muchos seres humanos, que es no querer vivir en los demás: eso se llama xenofobia".

 

Tras negar que el expresidente del Gobierno José María Aznar fuera el gran promotor del nacionalismo español, ha acusado a PDeCAT y ERC de promover en todas las instituciones públicas un proyecto que pasa "por la segregación y la exclusión de la mitad de los catalanes, y esto tiene que acabar".

Así, ha reclamado neutralidad en los espacios públicos y cree que los que ponen lazos amarillos en instituciones públicas quieren lanzar el mensaje de que "España es una dictadura y que quien no lo comparte es un ciudadano de segunda".

"Alguien que pone un lazo amarillo en un edificio público no quiere pactar con la otra mitad de Cataluña. Lo que quiere es subyugarla. Es un símbolo de opresión", ha aseverado la candidata popular, que cree que esta parte de la población catalana no ha tenido el suficiente reconocimiento ni amparo, tampoco bajo el mandato del Gobierno de Mariano Rajoy.

Ha admitido que durante la celebración de la consulta del 9N se sintió desamparada por el Gobierno de Rajoy, que todo el partido sabe qué piensa de esa etapa, y que ahora quieren empezar una nueva en que se dé "amparo y protección a los catalanes constitucionalistas".

 

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