19 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Día Mundial sin Tabaco ¿quimera o realidad?

Hoy se celebra el Día Mundial sin tabaco, la mayor “pandemia no infecciosa”

Desde que el Coronavirus nos ha obligado a todos a estar confinados en casa, son muchas las personas que por miedo al contagio no acuden a las urgencias de los hospitales a pesar de tener síntomas que pueden implicar situaciones graves; infartos, accidentes cerebrovasculares, obstrucciones intestinales o fracturas de cadera tras una caída, son solo un ejemplo de personas que han sufrido de forma innecesaria su estado de gravedad en casa, y que cuando han llegado finamente al hospital la situación era mucho más complicada, lo que a veces incluso ha terminado con su vida.

Y es que además de la inoportuna visita de este “virus de la crueldad”, que parece que se quedara entre nosotros durante más tiempo del que todos deseamos, existen muchos factores de riesgo que a veces olvidamos, con el grave peligro que esto comporta para nuestra salud, y que podemos evitar con solo conocerlos y neutralizarlos.

Hoy se celebra el Día Mundial sin tabaco, la mayor “pandemia no infecciosa” que se cobra más de 8 millones de vidas al año

Con un lema que este año nos invita a reflexionar, no solo del riesgo que comporta para nuestra vida el consumo de tabaco, sino de la importancia que tiene que entre todos actuemos de forma coordinada para proteger a nuestros niños y jóvenes, invitándoles a conocer tanto el efecto de la nicotina y el resto de componentes del tabaco para la salud de las arterias y los pulmones, como los secretos de las campañas de marketing y publicidad que toda la industria del tabaco utiliza para conseguir cada vez más clientes y en definitiva adictos a una sustancia que mata pero que está protegida, con una clara doble moral, por todos los gobiernos del mundo; el tabaco en España es la droga más consumida entre los adolescentes que comienzan a consumirla en torno a los 14 años y hoy la OMS nos ayuda a revelar el secreto de la industria.

Parece mentira que la nicotina, la verdadera “pandemia silenciosa” que se cobra casi 8 millones de vidas en todo el mundo, 700.000 en Europa y 56.000 en España en 2019, no nos preocupe como lo estamos haciendo contra el Coronavirus, entre otras cosas por estas “muertes evitables y silenciosas” no forman parte de los titulares de los medios de comunicación, aunque la pregunta que todos deberíamos hacernos, es el por qué de este olvido cuando la solución, la vacuna eficaz y eficiente, está en nuestras manos.

Merece la pena recordar que en los inicios del “confinamiento”, cuando todos los negocios “no esenciales” se cerraron por orden del Gobierno, los estancos permanecieron abiertos ¿Por qué? No recuerdo que nos dieran explicaciones lógicas, aunque sí que algunos núcleos defendieron que si se cerraban aumentarían los “síndromes de abstinencia”; cierto desde la evidencia científica, pero desde la economía, también es cierto que el consumo de tabaco, y gracias a los impuestos de su venta, hoy está considerado como la 5ª fuente de ingresos del Estado, superando los 9.000 millones de euros.

Dejar de fumar la opción más saludable, incluso durante el confinamiento

El consumo de tabaco es el principal factor desencadenante de la primera causa de muerte en los países desarrollados, como consecuencia del las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Una “causa de muerte evitable”, porque depende únicamente de nuestra voluntad, una decisión que sin duda salva muchas vidas.

Siempre es “el mejor momento” para que cada uno de los fumadores tomen la decisión de querer vivir más años, años llenos de vida, abandonando esta potente adicción (5 veces más potente que la heroína), como han hecho muchas personas durante este obligado confinamiento. El Ministerio de Sanidad acaba de publicar una encuesta que pone de manifiesto una vez más el interés que tienen muchos fumadores de abandonar el consumo de tabaco, y en muchas ocasiones sin la ayuda especializada necesaria y sin los medicamentos eficaces, lo que con frecuencia lleva al fracaso en el intento.

¿Cuál es la mejor forma de conseguir dejar de fumar?

Aunque todavía estemos en distintas fases de confinamiento, se trata de una decisión personal ante la que cualquier persona puede conocer su “grado de adicción” con solo responder al Test de Fagerström, que puede utilizar en este enlace de internet; podrá conocer si su grado de dependencia es bajo, medio o alto y además le ayudará a concienciarse de la necesidad de potenciar su fuerza de voluntad y su compromiso consigo mismo. Recordemos que el consumo de tabaco lleva implícita una “dependencia física” que podemos tratar con medicamentos, y una “dependencia psicológica” que para vencerla se necesita del más alto grado de voluntad propia.

A partir de ahora, afortunadamente iremos poco a poco recobrando una “normalidad diferente”, pero al menos retomaremos nuestra vida anterior, y en la salud hemos de hacer lo mismo, porque además del Coronavirus, existen muchos más riesgos para los que sí que tenemos soluciones eficaces y eficientes, como es dejar de fumar con la ayuda de nuestros médicos de familia en los Centros de Salud, que serán los que nos faciliten esos medicamentos eficaces que muy pocas personas conocen, pero que existen y además están financiados por el Sistema Nacional de Salud.

¿El consumo de tabaco ayuda o perjudica ante la COVID-19?

 

Afortunadamente, aquellas noticias de hace semanas en las que nos decían que la “nicotina” podía ser uno de los caminos eficaces para prevenir la COVID-19, fueron inmediatamente neutralizadas y desmentidas por la comunidad científica rigurosa, porque la verdad es que se estaban refiriendo a la utilización de la nicotina como medicamento y a unas dosis totalmente diferentes de las que utiliza la industria del tabaco. Además, los cigarrillos contienen un sinfín de sustancias tóxicas y adictivas y que son las que desarrollan los distintos tipos de cáncer asociados directamente con su consumo: No, definitivamente la nicotina no protege a nadie contra la COVID-19.

Es más hoy, todos los estudios científicos demuestran que los fumadores son mucho más susceptibles ante el contagio por este virus respiratorio, precisamente porque sus estructuras pulmonares están seriamente debilitadas como consecuencia del consumo de tabaco. También se ha demostrado que tienen peor pronóstico si desarrollan esta enfermedad por las mismas razones.

¿Pueden ser más “contagiadores” los fumadores?

Desde luego que sí, y por una razón fundamental que no se le escapa a nadie. El hecho de fumar lleva implícita la exhalación del humo con mucha más potencia que una respiración normal, por lo que la fuerza de ese aire expulsado desde los pulmones de un fumador, que puede estar pasando la enfermedad de forma leve o asintomática, se acompaña de millones de “gotitas de Flügge”, que pueden ir cargadas de millones de Coronavirus.

Dejar de fumar es una decisión personal y totalmente libre, aunque especialmente saludable, pero si usted fumador, no quiere hacerlo, desde luego está en su derecho, pero por favor, piense también en un ejercicio de generosidad, en el derecho que tenemos todos los demás a nuestra salud, y no fume al lado de otra persona, o hágalo a más de 3-4 metros, si está en el exterior, para evitar en todo lo posible el contagio de esta enfermedad. Lo mejor es recordar el lema de la solidaridad, la responsabilidad y la generosidad: ¡Yo te protejo, tú me proteges!

 

 

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