22 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PSG jugará el domingo el partido por el que lleva esperando la última década

Marquinhos y Neymar celebran el primer gol del PSG ante el Leipzig.

Marquinhos y Neymar celebran el primer gol del PSG ante el Leipzig.

El Paris Saint Germain disputará, por fin, una final de la Champions League después de pasearse ante el sorprendente Leipzig en el primer partido de semifinales.

Como el cuento de Pedro y el lobo, pero al revés. Tanto ha amenazado el Paris Saint Germain desde que pasó de ser un buen equipo a un trasatlántico millonario en manos de jeques árabes, que ya nadie le creía después de sus múltiples fracasos. Por fin, el todopoderoso PSG está cerca de ganar la primera Champions de su trayectoria, después de acabar con el Leipzig alemán, 0-3, en la primera semifinal. 

Ver el partido ha sido triste tanto para los pocos aficionados con los que cuenta el equipo alemán, al que en su país se le afean su condición de nuevo rico, como, especialmente, para los seguidores del Atlético de Madrid, que aún se están tirando de los pelos viendo que ese mismo Leipzig les eliminó de la Champions en la noche aciaga del pasado jueves. 

Comenzó el partido con gran ritmo por parte del once parisino que se adelantó en el marcador gracias a Marquinhos, que remató un grandísimo centro de Di María, sin duda, el jugador más destacado de todo el partido. El propio argentino aprovechó un error grosero del portero del equipo alemán para dejar prácticamente sentenciado un encuentro del que el PSG fue amo y señor durante todo el partido. 

En la reanudación, el Leipzig trató de equilibrar fuerzas y así lo pareció, aunque si Neymar hubiera tenido mínimo acierto, el resultado habría sido sencillamente escandaloso. El valenciano Juan Bernat, estabilizado en el lateral izquierdo del París, anotó en el minuto 56 el último gol del encuentro. Junto a Bernat, la presencia española en la semifinal llegó desde la portería ocupada por Sergio Rico y con Ander Herrera en el centro del campo. Pablo Sarabia disputó los últimos minutos después de salir al campo por orden de Tuchel. Dani Olmo y Angeliño, ambos suenan para la próxima convocatoria de Luis Enrique en la selección española, fueron los hispanos en el Leipzig, que despertó de un sueño con el que nunca habría pensado. 

El Paris Saint Germain, después de caer en octavos en tres temporadas consecutivas, se enfrentará el domingo en la final de la Champions al vencedor del partido que mañana disputarán el Bayern de Munich y el Olympique de Lyon, la otra gran revelación del atípico torneo de Lisboa. Lo lógico, claro, sería un duelo entre el PSG y el Bayern, que convertiría en muy atractivo el último partido de la temporada europea. 

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