19 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez paga la novatada con May y Gibraltar y ahora no sabe cómo arreglarlo

Sánchez y May.

Sánchez y May.

España se sumerge en una negociación contrarreloj para garantizarse que negociará bilateralmente cualquier asunto relativo al Peñón. Sánchez dejó hacer al Reino Unido y se encontró con esto.

"Las cartas en Europa hay que jugarlas bien", afirmó este jueves el secretario de Estado para la UE, Luis Marco Aguiriano, a propósito del acuerdo sobre el Brexit y del pretendido golpe en la mesa dado por Pedro Sánchez, negándose a votar favorablemente al acuerdo con la UE en las actuales circunstancias. 

El presidente socialista ha echado -al menos aparentemente- un pulso a la UE y a Theresa May y nadie en el Gobierno nadie sabe cómo va a acabar ni si se resolverá antes del domingo, cuando se celebra la Cumbre Europea que ha de votar los acuerdos de salida firmados con el Reino Unido. Por lo pronto el jefe del Ejecutivo ha suspendido un viaje que tenía a Islandia el lunes, por lo que pueda pasar. 

Sánchez se enfrenta a su primer gran examen internacional, en el cual está en juego la posición futura de España para negociar con los británicos, bilateralmente, cualquier cosa relativa a la Gibraltar. Y está en juego su propio crédito. 

En las últimas horas se han ido conociendo, con cuentagotas, las circunstancias que motivaron que el miércoles Sánchez anunciara desde Valladolid que España no apoyaría el acuerdo en los términos actuales porque se la estaba tratando como a un paria, vino a decir. 

Este jueves, el secretario de Estado para la UE reveló que el Gobierno de May introdujo el artículo 184 del Tratado de Retirada "con nocturnidad y alevosía", sin que el equipo negociador europeo avisara a España. Éste estipula que la UE y el Reino Unido deberán negociar de manera "expeditiva" las condiciones de la nueva relación, sin mencionar la situación particular de Gibraltar.

La noche del miércoles ambos mandatarios, Sánchez y May, hablaron largo y tendido por teléfono tras el gol de la segunda al primero. Según La Moncloa, el español le hizo saber los motivos del veto, afeándole el famoso artículo 184. Según la premier británica, fue "absolutamente clara" con el socialista y le trasladó que Gibraltar no se negocia de forma bilateral. 

 

En el PP, que sigue la estrategia diseñada por Manuel García Margallo y José Ramón García Hernández, creen que Sánchez ha pagado esta novatada en la UE por ser demasiado blando con el Gobierno de May al comienzo de la negociación para que ésta no acabara descarrilando. 

De hecho la semana pasada el ministro principal del Peñón, Fabián Picardo, se vanagloriaba en un comunicado de que España había renunciado a cualquier reivindicación sobre soberanía, jurisdicción y control. 

 

La intención del Gobierno de España pasa por conseguir que los servicios jurídicos de la Comisión Europea y del Consejo garanticen por escrito que el artículo 184 no se aplicará a Gibraltar.

"Ni más ni menos. Y tenemos hasta el domingo. Vamos a ver qué es lo que nos proponen y estamos negociando. Lo analizaremos tranquilamente y ya veremos si es aceptable, o renegociable o no", según Aguiriano

Si no lo consigue, será algo mucho más grave que una novatada.

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