25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Infierno en Alsasua: los dramáticos audios de los guardias civiles agredidos

Local donde fueron agredidos los guardias civiles y sus parejas

Local donde fueron agredidos los guardias civiles y sus parejas

La declaración de los miembros del Instituto Armado apaleados por un grupo de proetarras saca a la luz la realidad del trabajo de los agentes en los todavía feudos de la banda terrorista.

Algo tan trivial como ir a comprar el pan, ir al cine o entrar en una cafetería para comprar un paquete de tabaco puede convertirse en algunos lugares del País Vasco y Navarra en una práctica de altísimo riesgo.

Así se deduce de los testimonios ofrecidos ante la juez por los dos guardias civiles y sus parejas que fueron brutalmente agredidos por una veintena de proetarras en la localidad navarra de Alsasua.

Según los audios de la declaración ante la magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela -difundidos este jueves por la SER-, los agentes y sus familias viven en un clima de terror diario.

"Yo no puedo salir ni a comprar una barra de pan", reconoce la esposa de uno de los guardias agredidos. "Lo que te dicen es perra vete al monte. Y a mí me da un ataque de ansiedad, yo me cago", asegura gráficamente.

Su marido pone de manifiesto una situación dramática ocurrida en un gimnasio de Alsasua: "El monitor me dijo que todo lo que enseñan ahí es para pegar a los guardias".

Su compañero, también agredido, relata lo que tienen que sufrir los hijos de los agentes: "Hace quince días estaba un compañero recogiendo a sus hijos del colegio y uno del entorno abertzale escupió a la cara a la mujer de un compañero".

En otra fase de la declaración judicial, el sargento agredido revela que en una entrevista entre los agentes y "personas supuestamente neutras, que viven coaccionadas desde hace mucho tiempo", estas aseguraron: "yo no me puedo manifestar públicamente en contra de la gente que va en vuestra contra, por que nosotros tenemos hijos, nuestros establecimientos, tiendas, nuestro coches en la calle, y aquí lo que impera desde hace mucho tiempo es la ley del silencio".

En su auto, la juez Lamela propone juzgar a los nueve identificados por las víctimas por los delitos de atentado, lesiones, provocación a la discriminación, odio o violencia contra grupos y terrorismo.

Comenta esta noticia
Update CMP