20 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Rey alecciona al independentismo y exige que recuperen la convivencia

El Rey Felipe VI en su mensaje Navideño.

El Rey Felipe VI en su mensaje Navideño.

El Monarca alaba la historia de España que "juntos hemos construido" y pide al nuevo Govern a que "renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña".

El rey Felipe VI se ha dirigido en su tradicional discurso de Nochebuena a todos los españoles, tres días después de las elecciones catalanas. La última vez que lo hizo fue el pasado 3 de octubre: pasados dos días del referéndum ilegal que se celebró en Cataluña, el monarca habló en una alocución excepcional ante la "situación de extrema gravedad". 

Poco ha tardado el Monarca en referirse a Cataluña, segundos después del saludo y felicitación inicial e indicando que "más tarde hablaré" del asunto. Y lo ha hecho. En un discurso en el que ha mencionado la corrupción, los problemas en la Unión Europea, la recuperación del empleo o la economía y la violencia de género. 

Pero sobre Cataluña, en lo que ha girado gran parte de su discurso, Felipe VI, ha mandado un mensaje al nuevo Govern que se forme en las próximas semanas y que es más que probable que vuelvan a constituir Junts per Catalunya y ERC: "El camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión, que -como sabemos ya- sólo generan discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y -por supuesto- económico de toda una sociedad".

Felipe VI, escoltado por las banderas de España y de la Unión Europea, recordó que España es una "democracia madura, donde cualquier ciudadano puede pensar, defender y contrastar, libre y democráticamente, sus opiniones y sus ideas; pero no imponer las ideas propias frente a los derechos de los demás".

"2017 ha sido en España, sin duda, un año difícil para nuestra vida en común; un año marcado, sobre todo, por la situación en Cataluña", confesaba anoche Felipe VI en su discurso de Navidad a los españoles, el más personal de todos cuantos pronuncia a lo largo del año.

En este mensaje no ha sido tan duro como el pasado octubre, ha sido un discurso para todos los españoles, en un momento especial y muy familiar y, por tanto, requiere de una dialéctica y una puesta en escena distintas. Es por ello que una de las palabras más pronunciadas fue "convivencia" -hasta en siete ocasiones-, más una alusión a la "concordia". El término "pluralidad" o "plural" se mencionó en cuatro ocasiones. El Rey ha optado por un discurso más transversal e inclusivo que el de octubre, fijando los límites que señala la Constitución y sin olvidar los «problemas de convivencia que ha generado» el conflicto catalán.

Felipe VI ha abordado especialmente la fractura social que ha generado el procés, consciente de que muchas familias que estaban sentadas ante el televisor escuchándolo han sufrido tensiones o enfrentamientos por este motivo. O que, incluso, en alguna mesa faltaba algún miembro, fruto de esa ruptura. Es por ello que el Rey ha pedido al futuro Govern que emprenda un camino que conduzca a que la "convivencia en el seno de la sociedad catalana -tan diversa y plural como es- recupere la serenidad, la estabilidad y el respeto mutuo; de manera que las ideas no distancien ni separen a las familias y a los amigos". 

Felipe VI ha pedido también al nuevo Govern que escoja un camino que conduzca "a que renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña; y a que se afirmen los valores que la han caracterizado siempre en su propia personalidad y le han dado los mejores momentos de su historia".

Ese espíritu aperturista, transversal y plural que ha querido trasladar Felipe VI en su discurso de Nochebuena -y que algunos echaron de menos en intervenciones anteriores- le llevó a mostrar su disposición e interés en "actualizar" España, "dispuesta a evolucionar y a adaptarse a los nuevos tiempos".

"La Historia de la España que juntos hemos construido es la historia de un gran triunfo de todos los españoles. Una España a la que no debemos renunciar, que debe ilusionar y motivarnos, y que debemos seguir construyendo, mejorándola, actualizándola, sobre la base sólida de los principios democráticos y los valores cívicos de respeto y de diálogo que fundamentan nuestra convivencia", fue su reflexión. Un mensaje a los políticos de cara al futuro más inmediato y que podría interpretarse como una invitación a explorar la reforma de la Constitución.

Esta idea no es casual, ya que la presentó hasta en dos ocasiones durante su mensaje, al principio y al final. Dos de los momentos más importantes. "Estoy seguro de que nadie desea una España paralizada o conformista, sino moderna y atractiva, que ilusione; una España serena, pero en movimiento y dispuesta a evolucionar y a adaptarse a los nuevos tiempos", dijo el Monarca.

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