26 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un estudio retrata la "ineptitud" del Gobierno de Sánchez frente a la pandemia

Pedro Sánchez, durante la visita a una fábrica de mascarillas.

Pedro Sánchez, durante la visita a una fábrica de mascarillas.

Una investigación de la Fundación Civismo señala que el "colosal esfuerzo" del que presume el Ejecutivo de Sánchez pasa por el fiasco de haber comprado 577 millones a empresas desconocidas.

La Fundación Civismo, formada por prestigiosos profesionales de distintos ámbitos, tiene como misión principal evaluar, a través de una "labor investigadora, los efectos de las políticas económicas y sociales", dándoselos a conocer a la opinión pública y proponiendo alternativas. Uno de sus trabajos más recientes, publicado el pasado 10 de junio se centra en la gestión que de la crisis del coronavirus ha hecho el Gobierno de Pedro Sánchez. Y el resultado es demoledor para el Ejecutivo central, pues queda resumido en una sola palabra "ineptitud".

 El gasto sanitario ante la Covid-19, un estudio realizado por los investigadores Francisco Coll Morales y José Francisco López,  comienza recordando el pronóstico nunca cumplido que lanzó el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, cuando el coronavirus ya estaba causando sus estragos en Italia tras provocar una gravísima crisis sanitaria en China: "España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado".

 

Primer país en contagios por millón de habitantes

"Por desgracia para todos, no solo han resultado algunos más de los previstos, sino que España se trata del segundo país del mundo con mayor número de contagios totales por coronavirus (a fecha de 14 de mayo), tan solo por detrás de Estados Unidos. Y es el primero si los infectados se cuentan por millón de habitantes, con 5.831 casos. Un 34% más que el segundo, Estados Unidos (con 4.342 casos por millón de población)", señala el informe, que considera "lógico" que haya quienes se pregunten "por qué no se tomaron medidas antes".

En este sentido, los autores de la investigación destacan la tardanza del Gobierno de Pedro Sánchez en reaccionar, pese a que desde finales de enero ya tenían información por parte de la Organización Mundial de la Salud de la peligrosidad y voracidad del virus. En lugar de ello, espero a decretar el estado de alarma hasta el 14 de marzo, una semana después de las manifestaciones masivas en las calles de toda España con motivo del Día de la Mujer.

Una reacción más temprana del Gobierno habría tenido, según el informe, "un  impacto positivo en el número de contagiados, tal como han demostrado diversos expertos en la materia con simuladores matemáticos a partir de variables ajustadas a este tipo de virus".

 

El caos de la compra de material sanitario

A continuación, este riguroso trabajo de investigación se centra en cómo abordó el Ejecutivo Central la adquisición de material sanitario para hacer frente a la pandemia en España. Y tampoco sale el gabinete de Sánchez bien parado. Así, el estudio señala que el "retraso" en la llegada del material sanitario y su "escasez" provocaron "que más de un 15% de la población contagiada fuera personal sanitario" y de hasta el 30% si se considera sólo el colectivo de edad de 30 a 49 años. "Una cifra escandalosamente alta", aseguran los autores.

Las compras se demoraron tanto que el Gobierno, a fecha de 17 de marzo, tan solo había repartido medio millón de mascarillas, y medio más que acababa de llegar. Una cantidad del todo insuficiente, a pesar de que se anunció a bombo y platillo como una hazaña. No sería hasta el 26 de marzo cuando el ministro Salvador Illa anunciaría un nuevo contrato de material sanitario, valorado en más de 500 millones de euros", recoge el informe, que también se detiene en el fiasco de la compra de los "test defectuosos", que provocó que tuvo como consecuencia que  "las recomendaciones de la OMS de realizar test masivos se postergaran de una manera inasumible para la salud pública".

Asimismo, se destaca que  estos "vaivenes"  y otras decisiones del Ministerio de Sanidad provocaron que las comunidades autónomas quedaran "desabastecidas" en plena pandemia. Así por ejemplo, se pone en evidencia al titular de la cartera, Salvador Illa, que negó las acusaciones de material sanitario por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de bloqueo de material sanitario que estaba comprando la Comunidad.

Illa negó el veto, pero cuatro días antes de decretarse el estado de alarma, el Gobierno cambió un artículo la Ley Orgánica 3/1986, de 14 de abril, de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública, que no se había tocado "en 30 años" y que permitió las requisas del material adquirido por el Ejecutivo de Ayuso.

 

"Nefasta gestión"

Después, el estudio vuelve a centrarse con más detalle en la "nefasta gestión" del Gobierno de Sánchez en la adquisición de material sanitario. El análisis exhaustivo de los contratos de compras llevan a los autores del informe a hablar sin ambages de "ineptitud del Gobierno". no sólo porque el 20% de los proveedores del Ministerio de Sanidad "fueron en un principio desconocidos", sino porque el Gobierno les compró material sanitario por valor de algo más de 577 millones de euros.

 

El informe también compara el esfuerzo del sector privado frente al coronavirus en comparación con la del Estado central y la conclusión también es demoledora y muy clarificadora: "Los datos muestran que el colosal esfuerzo del que hace gala el Gobierno no lo es tanto si se compara con las aportaciones del sector privado. Así, las compras del sector público suponen un total de 1.064 millones de euros. Mientras, algunas de las contribuciones más destacadas del sector privado han sido, como poco, de 381 millones de euros".

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