23 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

¿Es la solución un nuevo “Estado de alarma”?

 El primer “Estado de Alarma” evitó más de 450.000 muertes en España

 

El 14 de marzo, el Gobierno decretó el primer “estado de alarma” de esta Pandemia, algo que jamás hubiéramos pensado y que nos obligó a todos los españoles a respetar una cuarentena y un “confinamiento total” hasta el 21 de junio, 99 días que jamás olvidaremos. Según el estudio realizado por el Imperial College de Londres, publicado en la revista Nature, el confinamiento total decretado por este estado de alarma, sirvió para salvar más 450.000 vidas, y disminuir la presión asistencial hospitalaria que estaba en verdadero estado de shock.

Se redujo el “R0” o número reproductivo por debajo de “1”, que es el indicador que nos asegura que la transmisión y el contagio están controlados, así como el número de casos y de fallecimientos

 

¿Para que servirá un nuevo “Estado de Alarma”?

Según la gran mayoría de nuestros juristas, es necesario decretar un estado de alarma, con el fin de garantizar la seguridad y la cobertura jurídica de todas las decisiones que puedan tomar las diferentes comunidades autónomas y que no tengamos que volver a la incertidumbre de si serán aprobadas o no por los diferentes Tribunales, que ya han demostrado que no tienen los mismos fundamentos para tomar sus decisiones.

No deja de ser curioso y frustrante para todos los ciudadanos, que ahora que ya hemos superado esa mítica cifra del millón de contagios en España, los políticos sigan en su “nicho de la discordia” con la política confrontación a que nos tienen demasiado acostumbrados; solo 10 comunidades autónomas han solicitado al Gobierno el estado de alarma, pero no lo ha hecho ninguna de las gobernadas por el PP, a pesar de que el propio Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid fue el primero que apuntó la posibilidad de decretar un “toque de queda”, situación que necesita de la seguridad jurídica de un nuevo estado de alarma.

¿A que cifras de casos y de fallecimientos tendremos que llegar para que podamos asistir a un pacto de mínimos, al menos ante la COVID, entre el PSOE y el PP?

 

¿Qué podremos hacer y que no ante este nuevo “Estado de Alarma”?

Se ha demonizado el hecho de decretar un nuevo estado de alarma, porque mucha gente piensa que esto conllevará obligatoriamente a un nuevo “confinamiento total” de todos los españoles, como ya sucedió con el decretado el 14 de marzo pasado.

En esta ocasión, al menos de momento, no será así. Este nuevo estado de alarma servirá para que cada Comunidad Autónoma, en base al documento de “Actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de COVID-19, conocido como el “Semáforo COVID”, tendrá una duración de 15 días en principio, que es lo que permite el artículo 116 de la Constitución, aunque ya nos ha dicho el Presidente que presentará al Congreso de los Diputados una prórroga especial de 6 meses, para lo que será suficiente conseguir una “mayoría simple”, es decir, más votos a favor que en contra.

Ahora y con el estado de alarma decretado, tendremos que esperar a que cada comunidad autónoma decida las nuevas medidas de restricción, entre las que parece que prima el “toque de queda” o el “confinamiento domiciliario nocturno”.

Pero seguiremos sin el “mando centralizado y coordinado” necesario para poder vencer al SRAS-CoV-2 y dominar la Pandemia, aunque al menos ahora contamos con las decisiones de “mínimos” que deberían respetar todos los gobiernos autonómicos, y que recoge el documento aprobado por el Consejo Interterritorial.

Todos sabemos que es muy difícil, aunque no imposible, gobernar en coalición con distintos partidos políticos, pero los españoles necesitamos urgentemente que al menos en este asunto lleguen a acuerdos dentro de cada gobierno. No puede ser que en Madrid la presidenta establezca un “confinamiento domiciliario nocturno” y no solicite al Gobierno el estado de alarma, y que el vicepresidente manifieste, como lo hizo anoche en La Sexta, que si él fuera el presidente, ya lo hubiera pedido hace días.

 

¿Qué más puede hacer el Gobierno de España aprovechando que ha decretado un nuevo Estado de Alarma?

Desde luego que el Gobierno debería tomar el “mando central y coordinado” de la Pandemia, porque la Salud Pública debería estar siempre centralizada en el Ministerio de Sanidad, para exigir nuevos indicadores que puedan controlar y hacer frente de una vez por todas, a la transmisión comunitaria que ya ha alcanzado límites de verdadera emergencia social.

Al igual que han llegado a un acuerdo en cuanto a los niveles de riesgo, deberían hacerlo incluyendo los indicadores de los recursos humanos necesarios para restaurar nuestro Sistema Sanitario, sobre todo en los ratios mínimos imprescindibles de médicos, enfermeros y rastreadores para conseguir la necesaria trazabilidad de cada caso positivo.

Además, deberían incluir ya y sin más dilación, el control en nuestros Aeropuertos. Ahora celebramos que tanto británicos como alemanes hayan terminado con el veto a las Islas Canarias y volverán turistas a nuestras islas afortunadas, pero ¿sin control y sin la PCR en origen? Hoy conocemos los datos que aseguran que esto no funcionó durante el verano, y que poco a poco fueron subiendo tanto el número de contagios, como la transmisión, viéndose obligados a cerrar los hoteles y cancelar los viajes. ¡No podemos volver a la casilla de salida! ¡No podemos cometer los mismos errores!

 

¿Tendremos que llegar a un nuevo confinamiento domiciliario total?

Si no somos capaces de controlar la alarmante y urgente situación en la que estamos todos inmersos, claro que la medida mas razonable y necesaria a todas luces será el confinamiento total, al menos durante 14 días, 10 días laborables y 4 de fin de semana, porque esta medida ya funcionó y con los mejores resultados durante la Semana Santa. Y esta decisión, la puede tomar ahora cualquier comunidad autónoma, bajo el paraguas jurídico del nuevo estado de alarma.

Pero si nuestros políticos en general y el gobierno de España en particular, no son capaces de aumentar los recursos humanos y materiales necesarios para restaurar nuestro Sistema Sanitario que está especialmente debilitado, junto a la precariedad de nuestra Salud Pública, la situación podrá incluso ser peor que ahora.

Jesús Sánchez Martos

Catedrático de Educación para la Salud

Universidad Complutense de Madrid

@jsanchezmartos

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