08 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

7 puntos que puedes (y debes) potenciar a partir de los 50

Cumplir años también tiene sus ventajas y hay que sacarle partido

Veo en un anuncio a Aitana Sánchez Gijón reivindicando la visibilidad para las mujeres de 50 años y se me abren las carnes: ¿hay alguien que se atreva a negar que Aitana está en su mejor momento?... y no porque la actriz sea un bellezón, que lo es, sino porque llega una etapa en la vida en que, a poco que nos lo propongamos, la belleza interior puede pasar por encima del exterior haciendo que este brille

No vamos a negar a estas alturas que el auténtico punto de inflexión en la vida de las mujeres no llega ni con la  tan traída y llevada crisis de los 40 sino con la menopausia. Una vez que nuestro cupo de óvulos se agota y el cuerpo deja de prepararse para una posible maternidad, el muy puñetero empieza a hacer todo lo que no debe: el pelo se debilita donde no debe y sale donde todavía debe menos; nos hacemos más sensibles a la ley de la gravedad y más propensas a la arruga ; los huesos se vuelven más frágiles y los salva-slips se convierten en indispensables. Esto es así y no pasa nada porque tarde o temprano nos pasa a todas. A cambio, llegado ese momento se nos ofrece la posibilidad de ser  y encontrarnos atractivas potenciando 5 factores que están a tu alcance aunque creas que no. 

 

1- Disfruta del sexo

Ya no hay niños en casa, ni anticonceptivos de los que acordarte;  no tienes ninguna necesidad de demostrar nada y sabes que el sexo real no es el aquí te pillo aquí te mato de las películas; tu cuerpo ya no es tan firme pero el de tu pareja seguramente tampoco, así que fuera complejos. ¿Por qué no disfrutar entonces de tantas ventajas?. Afortunadamente en estos momentos hay multitud de productos que nos ayudan a que el sexo sea placentero ( porqué sí, nuestro cuerpo aquí también nos lo puede complicar un poco) y ya hemos aprendido a que las relaciones íntimas no tienen por qué pasar obligatoriamente por la penetración.

Esta científicamente demostrado que los orgasmos mejoran la circulación sanguínea y el estado de nuestra piel además de la autoestima. ¿Vas a dejar que el calendario te prive de todas esas ventajas?

 

2- Si no lo has hecho, hazlo

Lejos de renunciar a todo eso que quieres hacer y no has hecho, es el momento de plantearte como objetivo conseguir algo que siempre has deseado. Puede ser aprender canto o hacer un crucero. Marcarse metas y hacer planes a corto o medio plazo nos mantiene activas e inyecta un plus de ilusión que, lo creas o no, nos aporta un brillo especial que nos rejuvenece.

 

3- Mírate

Plántate delante de un espejo y mírate como si fueras otra persona, pero no para buscarte defectos sino para descubrir tus fortalezas. Olvídate de medidas y peso, decide qué parte  o partes de tu cuerpo son la que más te gustan y proponte potenciarlas. Si son las manos, lleva siempre una manicura impecable y a poder ser que llame la atención; si el es pelo, invierte en una visita a una peluquería de prestigio para que te hagan el corte más adecuado a tu cara. Lo importante es que lo que te hace sentir bien contigo misma sea también lo que atraiga las miradas de los demás. 

 

4- No tires la toalla

Me van a perdonar las nórdicas, pero basta con darse una vuelta por Noruega o Finlandia para descubrir que en esos países las mujeres, que de jóvenes suelen ser un cañón , dejan de ser femeninas por voluntad propia a partir de los 50. Es como si llegada a esa edad se limitaran a observar cómo el tiempo va dejando su huella sin ponerle ningún impedimento; salvo algunas excepciones dicen adiós a los tintes, a los tacones, al maquillaje y a la crema depilatoria . Se cortan el pelo, se plantan unas deportivas y un chaquetón unisex, cambian las lentillas por unas gafas y se transforman en una especie de híbrido sin ningún atractivo ni para el sexo opuesto ni para el suyo propio.

No caigas en esa trampa que nos dice que a partir de cierta edad la comodidad debe pasar por encima de todo. Sigue cuidándote y no te dejes. No renuncies a verte guapa. La madurez también es atractiva porque nos da serenidad y una seguridad en nosotras mismas que no teníamos a los 20 años. Sabemos lo que queremos, la vida ya nos ha enseñado su mejor cara y seguramente también su lado más duro y estamos en disposición de hacer lo que nos da la gana sin tener que rendir cuentas a nadie. Con 50 años tenemos un arma muy poderosa: una personalidad completamente forjada, así que sácala a pasear.

 

5- Rodéate de gente joven

La juventud se contagia, te obliga a estar al día, te inyecta energía y te impide bajar la guardia. No hay nada que envejezca y baje más la moral que estar todo el día escuchando los achaques de los amigos o lo monos que son sus nietos. Intenta integrarte en grupos de personas más jóvenes que tú, que te empujen a seguir su ritmo y que tengan intereses vivos. Creeme, al cabo de un tiempo, nadie notará la diferencia de edad porque a través de ellos habrás conseguido prolongar tu propia juventud, y eso se refleja también en el exterior. 

 

6- Asume

Es evidente que los 50 años de ahora no son los de nuestras madres o abuelas. No hay más que mirar a Jennifer López, a la propia Aitana o a miles de mujeres que siguen demostrando que cuando se quiere, se puede, pero tampoco hay que pretender aparentar lo que no se es. Por muy estupendas que estemos, lo que no podemos pretender es aparentar treinta años menos. Las arrugas de expresión y los rasgos más marcados son parte de nuestro atractivo y nos hacen más interesantes, así que cuidado con el bótox y  los líftins extremos que lo único que consiguen es dejarnos cara de gato egipcio. Hacer todo lo posible por mejorar, sí pero dentro de un límite. El objetivo no es que crean que tenemos la edad de nuestras hijas sino que estamos fantásticas para la edad que tenemos. Si no asumimos esto, mal vamos. 

 

7- Hazte una pregunta 

No es cierto que los años pasen ni que solo vivamos una vez. Los primeros, para bien y para mal, se quedan, y la vida, al contrario que la muerte – que esa sí que la pasamos una sola vez– se vive todos los días. No pienses que no eres atractiva por el mero hecho de cumplir años, ni que ya no estas en edad de porque no es cierto. Ten tu propia vida y no la supedites a lo que digan o quieran los demás. Sigue aprendiendo, cuidándote y queriéndote porque eso es algo que se trasmite y te hace bella. Normalmente somos mucho más jóvenes por dentro que por fuera, así que la pregunta que debes hacerte es muy sencilla: ¿Qué edad tendrías si no supieras la edad que tienes?. Y a partir de ahí, plantéate el camino según esa edad, que es la real, diga lo que diga el calendario. 

 

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