17 de febrero de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Puigdemont se lleva tres bofetadas en su desastrosa excursión a Dinamarca

Puigdemont en la Universidad de Copenhague.

Puigdemont en la Universidad de Copenhague.

El viaje relámpago del expresident termina este martes con plante del Gobierno danés y del grueso del Parlamento, salvo algún diputado con el que se reunirá a puerta cerrada.

Como en su anteriores ocasiones, Carles Puigdemont se va a llevar una nueva bofetada diplomática en su intento de internacionalizar su causa. Y todo pese a la ingente cantidad de dinero público destinado a esta materia durante el procés. Un viaje preparado con extremo cuidado y mucha intención, el que este lunes el expresidente fugado comenzó en Dinamarca, ha nacido condenado al fracaso.

Tras el coloquio en la Universidad de Copenhague, del que salió escaldado por las preguntas de la directora del Centro de Política Europea de la propia universidad, la agenda diplomática que el entorno del candidato de Junts per Catalunya había vendido a los periodistas ha quedado reducida a nada.

 

Ningún miembro del gobierno danés, tampoco la presidenta del Parlamento y, ni siquiera, un sólo diputado de los partidos liberal y conservador que sostienen al Ejecutivo del primer ministro Lars Løkke Rasmussen se van a reunir con Puigdemont,  pese a que su equipo había filtrado un encuentro con los representantes de todas las formaciones daneses de la Comisión de Exteriores de su cámara legislativa.

"El Gobierno considera que la cuestión catalana es un asunto interno español y no se va a inmiscuir", subrayó un portavoz gubernamental. Finalmente, Puigdemont tan solo se verá este martes con representantes del amigo Partido de la Independencia de las Islas Feroe y de Groenlandia. Lo que había sido diseñado como un lunes triunfal ha acabado con un nuevo bochorno internacional para el independentismo.

Y eso que el plan danés de Carles Puigdemont había sido perfilado con mucho interés hace meses, mucho antes del cese del expresidente y su fuga, tras la aplicación del 155, según las fuentes consultadas por ESdiario. Fue después de que el todavía inquilino del Palau recibiera en la sede de la Generalitat a un reducido grupo de parlamentarios de Dinamarca, vinculados con dos territorios con fuertes tensiones nacionalistas: las Islas Feroe y Groenlandia.

En este encuentro Puigdemont recibió la invitación, entre otros de Magni Arge, líder del Partido por la Independencia de las Feroe, de visitar Copenhague para explicar la visión de los independentistas sobre Cataluña.

Meses después, aprovechando la inauguración de la fugaz embajada catalana en la capital danesa, su titular Francesca Guardiola -la hermana de Pep- cerró algunos flecos para una visita que frustró posteriormente la aplicación del artículo 155.

Sin embargo, las fuentes del PDeCAT consultadas por ESdiario reconocen que Puigdemont recuperó esta antigua invitación hace dos semanas y la reactivó preparándola con sumo interés con un triple propósito: emboscar al juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, colocar su mitin contra el Gobierno en la prestigiosa facultad de políticas de la Universidad de Copenhague -retransmisión en directo, incluida- y, de paso, intentar ganar un nuevo simpatizante para su causa en el Gobierno de Dinamarca.

Puigdemont, junto a la politóliga danesa Marlene Wind, la que ha hundido todos sus planes este lunes.

 

Pero el magistrado del Supremo no reactivó la euroorden de detención en contra de los planes de Puigdemont (que en última instancia pretendía solicitar el voto delegado para la sesión de investidura), el paseo triunfal por la Universidad no fue tal y, para colmo, el plantón de las autoridades danesas en pleno.

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