22 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los obispos catalanes jalean la huelga de hambre de los separatistas

Torra en la abadía de Monserrat, donde ha participado en un ayuno solidario con los presos

Torra en la abadía de Monserrat, donde ha participado en un ayuno solidario con los presos

Dicen que forma parte de la “situación excepcional” que vive Cataluña y la justifican porque “cuesta entender” la prisión preventiva de los políticos independentistas.

La Iglesia en Cataluña ha vuelto a ponerse del lado del separatismo, expresando en una carta su apoyo incondicional a los presos en huelga de hambre y cuestionando la prisión preventiva decretada por los jueces.

La Conferencia Episcopal Tarraconense (CET) muestra en ella su respeto y profunda preocupación por la huelga de hambre que Jordi Sànchez, Quim Forn, Josep Rull y Jordi Turull llevan a cabo, y ha afirmado que su respeto escrupuloso a las diferentes opciones políticas "no es absentismo o distancia fría sino valoración positiva de la pluralidad". También explican que algunos obispos han visitado a los reclusos independentistas.

La misiva viene después de una dura carta abierta de una hermana de Jordi Turull que reprochaba a los prelados su supuesta frialdad con los separatistas encarcelados. Nada más lejos, según la contestación firmara por Norbert Miracle, secretario de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que agrupa a los obispos de la diócesis catalanas.

Apunta Miracle que "los obispos que tienen políticos presos en centros situados en sus diócesis han visitado, de forma queridamente discreta pero comprometida, a los que padecen la falta de libertad. Y lo harán nuevamente con motivo de la Navidad ya próxima. También se han entrevistado con algunos familiares para darles apoyo en estos momentos de sufrimiento y valoran que muchas parroquias y centros religiosos sean promotores de los derechos de las personas y procuren estar bien cerca de todas las situaciones de sufrimiento, como las de vuestra familia".

Por mano del secretario de la Tarraconense, los obispos catalanes, dice la carta, "quieren expresaros su respeto y al tiempo su preocupación ante la huelga de hambre que llevan a cabo estos cuatro políticos, que pone gravemente en peligro su salud y su vida. Los cristianos somos defensores de la vida y velamos por no ponerla en riesgo. Esta iniciativa muestra la situación excepcional en la que se encuentran estos y otros dirigentes catalanes en prisión preventiva decretada por el Tribunal Supremo que les comporta un largo tiempo de privación de libertad sin que se haya celebrado ningún juicio oral. En su caso cuesta de entender la larga prisión preventiva. Los obispos confían en que las autoridades judiciales competentes resolverán de forma rápida y ajustada a derecho los recursos planteados, y que el futuro juicio a que serán sometidos será un juicio con plenas garantías y en el mínimo periodo de tiempo posible".

Traslado a Cataluña

El redactor de la carta obispal recuerda que el pasado julio se congratularon por el traslado de los separatistas a prisiones catalanas y añade: "No citaron el texto en el que se inspiraban y que estaba subyacente (sic) del papa Francisco cuando se dirigió a la Asociación Internacional de Derecho Penal (24 de octubre de 2014), que afirmaba que 'la prisión preventiva (cuando de forma abusiva procura un avance de la pena previa a la condena, o como medida que se aplica ante la sospecha más o menos fundada de un delito cometido) constituye otra forma contemporánea de pena ilícita oculta, más allá de un barniz de legalidad. La cuestión de los detenidos sin condena se debe afrontar con la debida cautela desde el momento en el que se corre el riesgo de crear otro problema tan grave como el primero, sino peor: el de los reclusos sin juicio, condenados sin que se respeten las normas del proceso".

 

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