El PSPV da un ultimátum a Ribó y asume rol de oposición en Valencia

El grupo municipal que dirige Sandra Gómez espera que "se le bajen los humos" a Compromís y advierte que no dé por supuesto que se va a reeditar el pacto

Sandra Gómez, la primera teniente de alcalde y candidata socialista a la alcaldía de Valencia, ha llegado hoy al Ayuntamiento vestida de blanco y cubriendo sus ojos con gafas oscuras. El color de su atuendo no equivalía a una tregua. Más bien su connotación corresponde a otra de las atribuciones del blanco, la de ser considerado el color más fuerte de la escala cromática. Tampoco las gafas de sol ocultaban la indignación que desprendía su mirada con su socio de gobierno, Compromís.

Durante la jornada ese malestar ha ido creciendo, hasta el punto de que a mitad de tarde el PSPV-PSOE de Valencia ha emitido un comunicado en que el que instaba a la formación que lidera Joan Ribó en la capital a aclarar "si prefiere gobernar en solitario o un gobierno en coalición" y le acusa, en ese escrito, de haber generado "una situación de incertidumbre y bloqueo".

Estamos en el ecuador del periodo de negociaciones, casi justo a mitad de camino entre las elecciones del 26 de mayo y la investidura del 15 de junio. Y entre los dos previsibles y supuestos socios no se ha avanzado nada. No se ha producido contacto oficial. Queda margen de maniobra suficiente, pero las desavenencias arrastradas de cuatro años de convivencia y las fricciones de la campaña provocan que PSPV-PSOE y Compromís se encuentren en una de las etapas más tormentosas de su relación, justo cuando se ven abocados a renovar su pacto.

Desde el grupo socialista lamentan "los humos" de Compromís, al que consideran enardecido por los resultados electorales y al que achacan "estar filtrando a algunos periodistas la posibilidad de gobernar en solitario". Esos comentarios procedentes de su socio de gobierno en el mandato finalizado han puesto al PSPV-PSOE en el peor de los escenarios, el de que no se produzca un acuerdo. "Si vamos a estar en la oposición, que se preparen a partir del 16 de junio", señalan, mientras, por lo que pueda suceder, comienzan a asumir ese rol.

La formación socialista, más allá del comunicado de esta tarde, no tiene previsto dar nuevos pasos ni lanzar directas ni indirectas. Como insisten, corresponde a Compromís, en su condición de formación más votada, buscar alianzas. Son conscientes de que la única puerta a la que puede llamar Ribó es la que abren los siete concejales socialistas, decisivos y suficientes para configurar una mayoría absoluta de 17 de 33 .

Compromís, por su parte, contraatacó a última hora de la tarde con otro comunicado en el que ya alude a un planteamiento de "coalición estable" y a elaborar un programa que "conduzca a un gobierno común". Señalan, además, que han configurado su grupo negociador, compuesto por Esther Tarín, Amadeu Mezquida, Pilar Soriano y Papi Robles.

En cualquier caso, el tiempo apremia y la relación cada vez se deteriora más. El alcalde no hace los gestos que demanda el PSPV ni ofrece una cita para aclarar la situación y empezar a negociar de igual a igual, no por protocolo, como ocurrió la pasada semana con la reunión frustrada por Sandra Gómez al considerarse ninguneada después de que Ribó convocara primero a la candidata del PP, María José Catalá.

En este contexto, y a falta de semana y media para el pleno de investidura, el grupo socialista tiene claro que no va a allanar el camino al alcalde si este no da un viraje de 180 grados y busca el caladero de la negociación. También empiezan a barajar iniciar el mandato en la oposición y que Ribó lo comience con su minoría de 10 concejales sobre 33. Si fuera así, el PSOE vendería mucho más caro un posterior apoyo. 

Comenta esta noticia
Update CMP