El concejal de Hacienda desdice a Ribó y pone en duda un tema clave en Valencia

El alcalde Joan Ribó, en el centro, a la derecha el concejal Ramón Vilar

El alcalde Joan Ribó, en el centro, a la derecha el concejal Ramón Vilar

Vilar vuelve a demostrar que el PSPV lleva la iniciativa en adoptar medidas frente a la crisis sanitaria, a pesar de que la alcaldía local la dirige Compromís.

Ramón Vilar, concejal del PSPV-PSOE responsable de la delegación de Hacienda en el Ayuntamiento de Valencia, no ve claro que las Fallas puedan celebrarse en julio, como adelantó el alcalde, Joan Ribó, hace tres semanas. Más bien considera lo contrario, hasta el punto de que llega a confirmar que "la gente se vaya mentalizando de que no va a haber Fallas", tras señalar hoy, segundos antes, en una tertulia en la emisora 99.9, que "no creo que en julio la cosa esté para Fallas".

La gestión del aplazamiento de las Fallas ha generado controversia desde el mismo momento en que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, la anunció el martes 10 de marzo al salir de una reunión a la que el alcalde de Valencia no fue invitado y en la que tampoco quiso estar, como lo demuestra que mantuviera el acto de su agenda de acudir a la ópera a pesar de saber la trascendencia de la cita en presidencia de la Generalitat. 

Después, ante la polémica que provocó en el ámbito fallero, intentó liderar una alternativa, que consistió en trasladar las celebraciones a julio. No estuvo exenta de críticas de otros municipios, que lamentaban que la capital no hubiera consensuado una fecha a pesar de que las celebraciones falleras se desarrollan en prácticamente todos los municipios de la provincia de Valencia y en numerosos de Alicante y Castellón.

 

Luego, llegó el problema de cómo retirar los monumentos que ya estaban medio plantados en las calles debido al retraso en la anulación de los festejos, un tema que el Consistorio prefirió desoír, a pesar de que son las celebraciones locales, hasta que Generalitat tomó de nuevo cartas en el asunto. Las comisiones insistieron en que esos monumentos ya no podrían volver a plantar y en el coste que suponía su retirada. La discusión se alargó con el asunto de qué hacer con la falla municipal plantada.

Con toda la crisis sanitaria el tema había quedado en las dos últimas semanas totalmente solapado hasta que hoy ha tenido que ser de nuevo un cargo socialista, a pesar de que la alcaldía de Valencia la dirige Compromís, quien haya llevado la iniciativa por enésima vez y ya hable directamente de que "la gente se vaya mentalizando de que no va a haber Fallas en julio".

Comenta esta noticia