26 de mayo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Una eminencia médica "resuelve" cuánto durará la pandemia y cuántos enfermarán

El virólogo español que "reina" en Nueva York

El virólogo español que "reina" en Nueva York

Una eminencia médica, español pero instalado en Estados Unidos, responde a las dos grandes preguntas que se hace la humanidad. Su pronóstico es contundente.

Se llama Adolfo García-Sastre, es el español que dirige la unidad de patógenos emergentes del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, el centro de mayor prestigio en el mundo para conocer, analizar y combatir al coronavirus y otros de su especie. Y desde esa autoridad, hace unos pronósticos muy afinados que conviene tener en cuenta.

Algunos de ellos son muy esperanzadores; otros producen inquietud extrema. Y en ambos casos, vienen precedidos de unos conocimientos enormes sobre el comportamiento de todo tipo de virus que hacen de sus consejos y sugerencias algo más que meras palabras.

La duración y la extensión son las dos grandes incógnitas, que el doctor se atreve a responder: "La gripe pandémica tarda un año más o menos y normalmente son necesarias dos olas, a veces tres. Yo creo que habrá dos olas, puede que tres", anticipa.

 

Y da un plazo, bueno a efectos de que todo pase, pero con miga al calibrar el número final de infectados, básico por otro lado para "inmunizarse" de algún modo: "En un año a partir de ahora, aunque no haya vacuna, se habrá infectado un 40% o 50% de la población mundial, lo que ya dará lugar a que el virus frene su propagación. Todo depende de cuánta gente se infecte en cada una. Será diferente en cada país. Cuantos más se contagien en la primera menos habrá en la segunda y viceversa. Es muy difícil de predecir".

El experto pronostica que en un año se habrá contenido la pandemia incluso aunque no haya vacuna

En este sentido, desarrolla su previsión con más detalles cruciales para que la ciudadanía sepa cuándo volverá la plena normalidad, que no será de golpe: " Estará solucionada dentro de un año, más o menos, incluso sin vacuna. Dentro de un año se podría empezar a hacer vida normal. Habrá infecciones pero será más fácil controlarlas", explica.

Invertir en prevención

Y prosigue en su charla con El País: "Cuando empiece a bajar el número de contagios es importante no cantar victoria, no salir todo el mundo a la calle a hacer vida normal, porque es fácil que el virus vuelva a prender. Habrá que volver a la vida normal poco a poco y estar preparados para aislar a la gente de nuevo si es necesario.

Por último, emite otra alerta, dirigida a los Gobiernos para que adopten medidas de prevención estables y para siempre: "Los Gobiernos deben invertir contra las pandemias lo mismo que gastan en defensa. Esto es igual, es casi más probable que nos afecte más una pandemia que una guerra. Debemos tener la capacidad hospitalaria y servicios en el caso de que haya una nueva".

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