23 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bankinter considera que la banca tendrá que cobrar por los depósitos

Los tipos negativos son un coste que las entidades no van a poder soportar y, como ya se hace a las empresas, los particulares tendrán que pagar por sus depósitos ante el exceso de liquidez.



Los tipos negativos le cuestan a la banca en torno a 7.500 millones de euros anuales por el exceso de liquidez con el que se quedan tras cumplir con los requisitos de capital y atender a las necesidades de inversión. El departamento de análisis de Bankinter cree que los bancos españoles acabarán cobrando a los particulares por los depósitos, aunque admite la «complejidad comercial» de una medida de estas características.

«Que la materia prima de la banca valga cero no es un escenario razonable. Ya se observan medidas de control de costes o reestructuraciones para paliar en buena medida o parcialmente el daño que a los ingresos hacen los tipos tan bajos», argumentan sus analistas

No obstante, ante las previsiones de que esta situación se mantendrá en el tiempo, los expertos creen que la banca tendrá que hacer «virtud de la necesidad», si bien el escenario ideal sería que el Banco Central Europeo (BCE) retirase el tipo negativo del 0,4% a la facilidad de depósito, debido a que hace muchísimo daño.

«No tiene sentido penalizar al sector financiero de esta forma y que el sector no transmita este coste. Acabará pasando. Algunas instituciones, dependiendo de su política, ya están empezando a cobrar por los depósitos a grandes clientes. «El problema es que cuando a un particular le dices que le quieres cobrar por un depósito te llaman bucanero. En España aún es pronto, pero la lógica de los acontecimientos llevará a ello», avisan.

Por otro lado, respecto a las fusiones, el departamento de análisis ha afirmado que estos procesos permiten ahorrar costes, pero también consideran que generan una pérdida de negocio. «Todas las fusiones hay que implantarlas, y llegar a la rentabilidad que te permita cubrir el coste de capital cada vez se hace más complicado. La capacidad para reducir costes mediante oficinas o plantilla se merma», argumentan.

Bankinter ve en la regulación el mayor obstáculo para llevar a cabo las fusiones transfronterizas, ya que limitan la capacidad de maniobra. Por ello, piden avanzar en la unión bancaria, para la que consideran que aún hay que andar un "camino amplio", sobre todo en lo que respecta a la consecución de una regulación, supervisión y fiscalidad homogéneas.

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