08 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Casado le promete a Sánchez que no quedará impune: "Le acabarán pescando"

Pablo Casado, la semana pasada en el Congreso

Pablo Casado, la semana pasada en el Congreso

El presidente del PP desmonta una a una las "mentiras" del "mago de verbena" mientras Sánchez se aferra al 8M: el pulso definitivo ya no tiene vuelta atrás.

No hay vuelta atrás. Si en algún momento hubo una posibilidad de un gran pacto nacional entre el PSOE y el PP, ha desaparecido por completo. Los populares lo han intentado durante toda la pandemia, con una propuesta de "Plan B" que nunca fue atendida. Eso piensan. Y se han cansado.

Tanto como para que Pablo Casado haya dado un paso más, definitivo, en sus críticas a Sánchez, planteando el pulso en un formato de "a vida o muerte": o él o su némesis del PSOE. Y para dejarlo claro, lanzó una advertencia que irá acompañada de una previsible batería de iniciativas institucionales y quizá legales para después del verano. Hasta entonces, el Estado de Alarma lo hará difícil.

La frase que lo resume todo, aunque hay unas cuantas, puede que sea éste: "Es usted el presidente más radical de la historia de España (...). Pero le acabarán pescando". Antes y después, el presidente del PP hizo una enmienda a la totalidad del relato de Sánchez, que antes lanzó un alegato sobre la concordia y el diálogo difícil de compatibilizar con lo que luego, tras las palabras, en realidad hace.

Casado se ha cansado de Sánchez: pasará de la mera crítica a una batería de medidas para "pescar" al presidente

"No se cansa de mentir. Es como un mago de verbena al que se le ven todos los trucos", dijo, antes de resumir lo que el Gobierno a su juicio ha hecho en estas semanas con otra sentencia demoledora: "La peor del mundo. No podrán seguir mintiendo con su nefasta gestión y pediremos una Comisión de Investigación para aclarar todas las responsabilidades".

Casado comenzó su intervención con una apelación cargada de simbolismo: una defensa de Rajoy, a los dos años de la moción de censura, en contraposición con un Gobierno que a su entender persigue la crítica y ha dejado hundido el país: "Se cree un mirlo blanco pero es un pato cojo".

El discurso de Sánchez

Antes de eso, el presidente del Gobierno esquivó todas las polémicas que le preceden, sin mención a los ministros Marlaska y Montero, en pleno ojo del huracán. Y centrándose en la contradicción de anunciar, a la vez, que las Comunidades decidirán cómo se gestiona la Fase 3 pero que el Estado de Alarma es necesario: todo ello junto y revuelto antes de que, el próximo martes, presente un extraño decreto para regular "la nueva normalidad".

Pese a las buenas palabras, lo que quizá mejor definió a Sánchez fue su "grito de guerra" en favor de las manifestaciones feministas, objeto de una profunda sospecha sobre su impacto en el contagio que ha hecho de España el país del mundo con mayor mortalidad. Nada autocrítico dijo el presidente al respecto, pero sí dejó su frase del día: "Viva el 8M".

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