Cuidado Ximo Puig, que Pedro Sánchez te la puede liar

Para un súperdomingo electoral la campaña sería exclusivamente nacional, es decir, catalana, enterrando por completo el asunto valenciano, el problema valenciano, y el momento valenciano.

Aquí todo el mundo ha dado por hecho, tras el remangurrión socialista andaluz, que Ximo Puig ha descartado por completo convocar Autonómicas anticipadamente. Pero si así fuera, si el presidente valenciano decide no estrenar la autonomía electoral valenciana, el riesgo de que Pedro Sánchez le pegue las Generales en el que sería un súperdomingo electoral con cinco urnas es grande. Y en ese caso, como es de prever, la campaña sería exclusivamente nacional, es decir, catalana, enterrando por completo el asunto valenciano, el problema valenciano, y el momento valenciano, todo a la vez. Eso a Compromís (el único concurrente autóctono) le vendría de perlas si en vez de de Cataluña en la campaña se hablara por ejemplo del País Vasco. Pero claro, es Cataluña, estúpido.

 

Sánchez cree que hablar de España es la mejor manera de salvar a los candidatos locales, ésos -barones o no- que ven remojar sus barbas en la peluquería andaluza. Y hablar de España, para Sánchez, es hablar del peligro de la ultraderecha (¿eso no es lo que hizo Susana Díaz?) y jurar las veces que haga falta, como Pedro o como Presi, que él es el único freno a los separatistas, a ver si se lo cree mucha de la gente que le ha visto mendigar una entrevista con Quim Torra en un edificio alquilado de Barcelona. Además, puestos a adelantar, para Sánchez es mejor esperar a mayo, a que se pase la depre andaluza, que convocar para marzo. Porque si, a pesar de todo, hubiera batacazo en las Generales, en plan fichas de dominó, de marzo a mayo no daría tiempo para que se pudieran reponer los que se la juegan a fecha fija imposible de cambiar.

Dice José Luis Ábalos, ministro plenipotenciario, que Sánchez no convocará “por no darle gusto a la derecha”. Pues la derecha está encantada con las últimas encuestas, que le dan opciones tripartitas de gobernar en España. Ciudadanos, sin hacer nada, sólo con la cuota de telediario, dobla resultados; Vox eclosiona; y el PP, con tal de ser primus inter pares ya se ve en La Moncloa, al estilo Sánchez, o al estilo Puig, gobernando con el peor resultado de su historia. Algunos (pocos) ya lo vimos claro cuando los primeros CIS, antes de Andalucía y antes del 21-D: para el PSOE esto sólo puede empeorar. Y si hay súperdomingo, para el PSPV también. Porque encima Podemos ya ha dejado de ser emergente y transversal. Y Compromís. Eso se queda ahora durante cuatro años (no más) para Vox, que pescará en todos los ríos revueltos.

 

 

 

 

 

 

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