27 de octubre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Caja de sorpresas para Enrique Ponce: sale la cara más desconocida de Ana Soria

Ana Soria, es una caja de sorpresas.

Ana Soria, es una caja de sorpresas.

Acaba de aterrizar prácticamente en esto de la prensa rosa y lo de estar sometida a luz y taquígrafos todo el día y, claro, a partir de ahora no van a parar de salir cosas nuevas cada día.

Ana Soria se ha convertido, gracias a su noviazgo con Enrique Ponce, en una de las grandes protagonistas del verano, pero no deja de ser una gran desconocida para todos nosotros. Sabemos que es almeriense, que tiene 21 años y que estudia la Carrera de Derecho en Granada. Conocemos a su pandilla y también que es muy amiga de sus amigos, de los que no se separa ni para salir a cenar con su chico. Romántica y cariñosa, también ha desvelado su gusto por la moda además de por el torero valenciano.

Pero... ¿qué más podríamos contar de la joven almeriense? Ella misma se encarga de compartir, con todos nosotros, un faceta intrépida y aventura que hasta ahora desconocíamos. Y es que Ana es una una enamorada del mar e, instalada en su tierra natal para disfrutar de este inolvidable verano, aprovecha cualquier ocasión para navegar con su enamorado por el Mediterráneo.

Hasta ahora habíamos visto a Kike (como así le llama su joven novia) y Ana compartiendo arrumacos en la cubierta, charlando con los familiares de la almeriense, dándose un refrescante chapuzón con colchonetas de cocodrilo incluidas... pero desconocíamos su afición por los deportes extremos. Sí, habéis oído bien. Pese a que pueda parecer todo lo contrario, la rubia estudiante es una intrépida deportista que nos ha dejado boquiabiertos con su última publicación.

Y es que Ana es toda una experta en la práctica de esquí acuático, y orgullosa, no duda en presumir de ello en su cuenta de Instagram. A través de un vídeo subido a sus historias, hemos comprobado el manejo que la novia de Enrique Ponce tiene de este deporte tan extremo y complicado de controlar. Con un bañador rojo que resalta sus interminables piernas, la almeriense surca el Mediterráneo sobre unos esquíes que demuestra dominar a la perfección. Lo dicho, una caja de sorpresas que ha enamorado al ex marido de Paloma Cuevas y de la que, poco a poco, vamos conociendo cada vez más cosas.

Comenta esta noticia