12 de julio de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Ángela Portero destapa la rara actitud de Camilín en el último adiós a su padre

Su llegada a España tras la imprevista muerte de Camilo Sesto ya estuvo rodeada de polémica pero tras conocer el testamento lo de las cenizas del cantante y el columbario fue aún más extraño

Algún tiempo después este miércoles Ángela Portero recupera en su columna de La Razón la "extraña actitud del hijo de Camilo Sesto tras su trágica muerte". Una actitud que ha sorprendido a propios y extraños.

Camilo murió de manera repentina y acompañado de su manager Eduardo Guervós y su esposa y tras ser comunicado el óbito a su único hijo comenzaron los problemas retransmitidos casi en tiempo real por los medios.

Señala la periodista que "nos equivocamos todos los que apostamos por el inminente deambular por los platós de madre e hijo. Aún había que esperar a que se conociera a quién beneficiaba el testamento del artista".  Y entonces se supo que Camilín era nombrado heredero universal de una herencia, "entre propiedades y los rendimientos de sus derechos de autor, que se estimaba en nueve millones de euros".

Para Portero, "los principales agraviados eran Cristóbal Hueto, administrador y albacea de Camilo Sesto y su manager en los últimos 12 años, Eduardo Guervós, quiénes ahora estudian emprender acciones legales" contra la madre de Camilín para restituir su honor.

De hecho, el propio Guervós le ha confirmado que "ahora que ya Camilo descansa junto a sus padres en Alcoy llega la hora de restituir nuestro honor. Cristóbal, sobre quién recayeron las acusaciones más fuertes por ser su administrador, ya tiene preparada la demanda contra Lourdes Ornellas. Yo, aún estoy pensando qué hacer. Tengo ganas de pasar página y retomar mi vida”.

Después de la lectura del testamento asegura que ni se ha disculpado Ornelas ni han podido hablar con Camilo Blanes: "Ha sido imposible hablar con él, su guardia pretoriana no le deja acercarse a nosotros y la única comunicación es por burofax. Sólo le vi el día de la capilla ardiente en la SGAE. Llegó con su representante y sólo dijo en nuestra presencia: "tengo hambre". Estuvo dos minutos y se fue. Bueno, exactamente, dos minutos treinta y dos segundos, porque lo cronometré".

Lo de Alcoy, cuando ya sabía que era el heredero universal, fue aún más extraño: "Tampoco le vimos. Fue acompañado de su madre, que fue increpada por algunos fans, su representante y sus abogados. Él entregó las cenizas antes de las once de la mañana, atendió a los medios que allí estaban y se fue. Luego supimos que había ido a ver el terreno en el cementerio dónde se va a erigir su mausoleo. Nosotros nos quedamos allí en la capilla ardiente y él no apareció más".

No solo eso: "Tampoco estuvo cuando las cenizas de su padre fueron introducidas, en un acto privado, en el columbario dónde reposa ahora junto a sus padres. Tampoco fue al acto de homenaje del Padre Ángel, al que nosotros sí asistimos y al que también acudió la madre del niño, aunque no la viéramos. Estuvo como escondida y no me extraña porque es persona non grata para los que de verdad quisieron a Camilo, sobre todo sus fans".

 

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