Yo si sé quién fue Miguel Ángel Blanco

Es importante que esta parte de nuestra historia más reciente sea conocida por los jóvenes de nuestro país. Como estos tiempos que estamos viviendo, aquellos fueron años muy duros

Una encuesta publicada recientemente  por una empresa demoscópica advertía del nulo conocimiento entre los jóvenes de la figura de Miguel Ángel Blanco, Irene Villa u Ortega Lara. Y por tanto no son conscientes de las tragedias personales y familiares que sus atentados y secuestros por la banda terrorista ETA les produjo.

Por ello ha venido a mi memoria especialmente la figura del joven concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, secuestrado y posteriormente asesinado cruelmente por el sistema de tiro en la nuca por ETA en julio de 1997. He recordado mis sentimientos y los de otras muchas personas con las que compartí esos días, y sobre todo el dolor, la indignación y la capacidad de movimiento de toda España, con el eslogan de las manos blancas símbolo de la lucha pacífica de los demócratas por la libertad. Se dice que fue el comienzo del fin de ETA.

Fueron cuarenta y ocho horas de angustia, en el que toda España se unió y clamó desde todos los rincones, por la libertad de Miguel Ángel y el cese de la violencia. En aquel momento yo tenía la máxima responsabilidad en mi municipio, Cheste, y estábamos celebrando un Congreso Internacional de Esperanto (lengua con la que siempre hemos tenido muchos vínculos) con la presencia de personas de muchas nacionalidades, llegadas de todos los rincones de Europa y del mundo. El secuestro con amenaza de muerte, cambio totalmente el programa del evento, uniéndonos con una voz a todas las manifestaciones que se convocaban exigiendo la liberación del joven.

“LA VOZ DE LAS MANOS BLANCAS”, como así se denominó a todo el movimiento, no sirvió para evitar la muerte de Miguel Ángel, pero si para combatir unidos el terror y la violencia tanto en el País Vasco como en España. Sirvió para unirnos todos con una misma voz, desde cualquier rincón de España, para combatir un horror que todos sentíamos nuestro, como si fuésemos uno sólo, y lo que fue más importante para generar un movimiento que ya no cesó,  hasta conseguirlo, “por la paz, la unidad y la libertad”.

También en aquella ocasión la implicación del joven príncipe de España Don Felipe, hoy nuestro Rey Felipe VI, fue evidentemente, lanzando un mensaje que apelaba a la unión de España contra la barbarie, y apostilló: “los españoles han hablado con una sola voz y han dicho Basta Ya”.

La unión de todos los españoles consiguió derrotar a ETA, que entregó las armas en 2011, aunque desde muchos sectores, se les pidió un paso más que no ha sucedido todavía, y fue el pedir perdón a sus víctimas en claro signo de arrepentimiento.

Por ello, es importante que esta parte de nuestra historia más reciente sea conocida por los jóvenes de nuestro país, porque como estos tiempos que estamos viviendo, aquellos fueron años muy duros, y de mucha violencia, que sólo conseguimos vencer, todos unidos. Gran similitud con la actual, en otro contexto y con otros actores, pero sería importante que  “El Espíritu de Ermua”, impregnase a nuestra sociedad y especialmente a nuestro dirigentes, porque insisto no veo otra salida a tantos problemas sanitarios, económicos y sociales que la UNIDAD.

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