31 de mayo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Fernando Simón, el hombre que recibe aplausos pero necesita un buen abogado

Fernando Simón, más verde que blanco

Fernando Simón, más verde que blanco

El "experto" se ha convertido en el hombre más famoso de España. Ángel para unos y demonio para otros, su trágico balance no está a la altura de su entrañable imagen.

 

 

Fernando Simón regresa a "El Azotador" por segunda vez en poco tiempo. Y al paso que va, no es descartable que hay que crear una sección diaria para glosar sus "hazañas". Ahora se ha vuelto TT nacional con la irónica etiqueta #GraciasFernandoSimón que refleja el monumental enfado que la ciudadanía tiene con él.

Una última revelación le ha puesto contra la espada y la pared, al trascender la existencia de un

 

, fechado a 10 de febrero y firmado por él mismo entre otros "expertos", en el que se advertía ya sobre la peligrosidad del coronavirus y se reconocía que, a distancias inferiores a dos metros, era muy contagioso.

Pero el "médico" se lo guardó en un cajón y, lejos de tomar medidas, fue el portavoz de los anuncios del Gobierno en el sentido contrario: que si las mascarillas eran innecesarias, que si no había razón para suspender el 8M, que si lo del cierre de Barajas podía esperar y que si esto iba a ser una gripe con "casos aislados".

 

El antagonismo entre lo que presagiaba Simón y lo que finalmente ha pasado es espeluznante. Pero la certeza de que, además, tenía sobrada información para haber actuado de otra manera, roza lo escandaloso: una cosa es el error o la imprevisión ante unos hechos inesperados. Y otra bien distinta, la negligencia absoluta y dolosa.

 

 

ESdiario ha sido uno de los periódicos más activos en documentar la cadena de falsedades, errores y burdas manipulaciones del Gobierno desde que, el 31 de enero, recibiera el primer aviso: permitió vuelos a Italia hasta el 10M, desechó la compra de material sanitario, ignoró la advertencia de que el COVID-19 era un virus del tipo 4 y lo calificó con el tipo 2; tiró a la papelera hasta 40 advertencias internacionales y, finalmente, se consiguieron por todo ellos tres tristes récord.

El de la mayor mortalidad del mundo, junto a Bélgica; el del confinamiento más prolongado del planeta y, por último, el de la mayor destrucción de empleo y PIB en toda Europa. Con ese bagaje, criticar a Simón, que ha maquillado el discurso de Sánchez bajo una apariencia médica, parece obligatorio.

Y sin embargo, para muchos el citado hastag no era una ironía, sino un expreso mensaje de apoyo al doctor que ha estado lanzando mensajes equivocados, contraproducentes, dañinos y falsos a diario, sin rectificar ninguno de ellos y sin disculparse, ni una sola vez, por sus terribles consecuencias:

 

 

Hasta a este Azotador le cuesta cumplir con su naturaleza y azotar a un personaje de aspecto bonachón, voz templada y, esto es cierto, dispuesto a comparecer a diario para dar algo parecido a "explicaciones".

¿Al juzgado?

Pero las apariencias nunca engañan, y no pueden tapar el desastroso balance de la pandemia bajo la batuta de Sánchez, la ya documentada imprevisión y el papel de Simón en todo ello: él ha sido la coartada científica para tapar un bochorno político que la llevado a España, por citar un ejemplo, a tener 40 veces más víctimas mortales que Grecia.

Quienes quieran ayudar a Simón, quizá lo harían mejor dándole el teléfono de un buen abogado: él es uno de los más señalados, junto al ministro Illa y el propio Sánchez, es cualquiera de las dos decenas de denuncias y querellas criminales que ahora mismo están ya en los juzgados. Y ahí no ponen precisamente medallas.

Comenta esta noticia