Debate sin vencedores: ni Trump ni Biden

El debate estuvo repleto de insultos y tensión

El debate estuvo repleto de insultos y tensión

Pese a todo, el desgaste de Trump es patente y se refleja en los más de 10% que le aventaja Biden en las encuestas

Bronco fue en verdad el anhelado debate presidencial entre Joe Biden y Donald Trump. El país cuenta con una amplia experiencia en este tipo de debates televisados, que han resultado cruciales en muchos casos y nos han dado imágenes para la historia, como la de un joven John Fitzgerald Kennedy, de sonrisa perpetua y gestos relajados y naturales transmitiendo confianza, frente a un sudoroso, aparentemente nervioso y esquivo Richard Nixon.

 

El resultado de este primer debate, hace ya sesenta años, supuso un vuelco en la campaña para Nixon, quien perdería las elecciones ante su adversario. De poco le sirvió el empate técnico percibido por los que siguieron el debate a través de la radio. Comenzaba una nueva era en que las cifras de audiencia irían subiendo progresivamente, al menos hasta ahora, que con la llegada de medios online, se han desplomado en esta ocasión, perdiendo 16 millones de espectadores respecto a los de 2016.

 

Si nos preguntamos quién ha ganado, resulta fácil responder: ninguno. Desde el principio el debate se presentó bronco y fue llevado al terreno de los ataques personales, en los que ya sabíamos que Donald Trump se encontraba muy versado y se deleitaba en ellos, complaciendo a buena parte de su electorado más entusiasta. Lo que parecía más complicado es que Joe Biden se exasperara tanto que llegara a calificar, no sin un poso de verdad, de mentiroso y payaso al actual presidente norteamericano.

 

Con todo, si consideramos que las encuestas arrojan unos porcentajes de indecisos de entre el 5 y el 7%, cuando lo normal en elecciones anteriores es que a estas alturas de campaña, superaran holgadamente el 10%, la importancia del debate presidencial para decantar la balanza por la opción demócrata o republicana queda exponencialmente reducida.

 

Pese a todo, el desgaste de Trump es patente y se refleja en los más de 10% que le aventaja Biden en las encuestas. La gestión de la pandemia, sus numerosas metidas de pata y ataques a la prensa, así como la reciente revelación de sus declaraciones de impuestos, entre otros, hacen que sea posible ir pensando en el veterano Joe Biden como futuro presidente de Estados Unidos.

 

Queda por ver si los republicanos aceptarían tal resultado, habida cuenta de la poca fe de Donald Trump en el voto por correo y sus consideraciones sobre lo manipulables que son las votaciones. Flaco favor al ejercicio de la democracia hace el presidente de una nación que durante años ha representado precisamente el ejercicio de la misma frente a intromisiones externas.

 *Politólogo y abogado.

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