25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Casado baja las pulsaciones del PP después de un año acelerado y le funciona

El comité de dirección de este lunes en el PP.

El comité de dirección de este lunes en el PP.

El presidente de los populares aplaza las cuestiones de partido para centrarse en tres objetivos antes de que acabe julio: Madrid, Murcia y su discurso en el debate de investidura.

Los tiempos de Pablo Casado han cambiado. El presidente del PP ha ido a mil revoluciones durante su primer curso político, marcado por el cúmulo de elecciones, y ahora ha decidido bajar el ritmo drásticamente. 

Empezando por su agenda, en la que para esta semana solo figura, este sábado, un acto de homenaje a Miguel Ángel Blanco organizado en Vitoria por las Nuevas Generaciones del PP vasco. Su sobreexposición es cosa del pasado.

Casado tiene tres prioridades para julio: Madrid, Murcia y su discurso de investidura

Toda la fijación de Casado para lo que resta de mes hasta agosto es hacer un buen papel como líder de la oposición en el debate de investidura de Pedro Sánchez y dejar investidos a los presidentes de Madrid y Murcia antes de que acabe julio. 

Piano, piano, bromeaba este lunes Teodoro García Egea con un grupo de periodistas, lo demás puede esperar. Y de hecho ha decidido aplazar las cuestiones de partido hasta que las últimas negociaciones con Cs y Vox fructifiquen e Isabel Díaz Ayuso y Fernando López Miras estén en sus puestos. 

Ello pasa por posponer la Junta Directiva Nacional que hay pendiente desde las elecciones generales del 28 de abril y que ya se habla incluso de aplazar hasta septiembre, con el consiguiente desconcierto de los populares.

El máximo órgano entre congresos será el que deba ratificar los nombramientos de los nuevos portavoces para el Congreso y el Senado. Hasta ahora designarlos no ha sido una prioridad para Casado porque las Cortes han estado paradas, pero la semana que viene (el día 23) se constituirá la Diputación Permanente de la Cámara Baja y justo después las comisiones, así que en agosto habrá actividad.

Pero la dirección del grupo parlamentario que encabeza de forma interina José Antonio Bermúdez de Castro no ha recibido noticia alguna por ahora más allá de que sigan trabajando. Aunque todo son suposiciones, la opinión más extendida es que el presidente del PP quiere aprovechar esos nombramientos para hacer algunos cambios en la cúpula del partido, y que por eso se lo está tomando con más calma.

La Junta Directiva Nacional también deberá dar su bendición a los acuerdos de gobierno alcanzados en las comunidades. Acuerdos que al PP le están yendo muy bien para maximizar su poder territorial y que han supuesto un bálsamo de Fierabrás. Ello después de las enormes tensiones internas que provocaron la confección de las listas para las elecciones generales, europeas, autonómicas y municipales por el férreo control de Génova y el desastre del 28-A.

Casado celebrará la semana próxima su primer cumpleaños como presidente del PP. Curiosamente el lunes, el día en que pronunciará el que hasta la fecha será su discurso más importante como líder de los populares, durante el debate de investidura de Sánchez. 

Él y su núcleo duro están satisfechos de cómo acaba este curso, que ha sido una montaña rusa. Dicen que en las últimas semanas Casado ha reforzado su faceta de hombre de Estado frente a un Albert Rivera incapaz siquiera de acudir a la llamada del presidente en funciones (por dos veces se ha negado a reunirse con él).

Y reiteran que, aunque no son partidarios de otras elecciones generales, si hay que ir nuevamente están preparados. Creen, de hecho, que se podrían beneficiar de la abstención de la izquierda, motivada por las matrimoniadas de Sánchez e Iglesias y porque Vox "ya no da miedo" y por tanto no moviliza voto en contra. De eso y de la posible irrupción de Íñigo Errejón en la esfera nacional, que no haría sino dividir el voto de izquierdas en tres.

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