14 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

AENA pierde 170,7 millones en el primer semestre a consecuencia del COVID-19

El número de pasajeros en este semestre ha caído un 66% en España, hasta los 43,5 millones; y los ingresos totales consolidados de la compañía han disminuido hasta 1.112,4 millones de euros.

El beneficio neto de Aena entre enero y junio de 2020 se ha situado en -170,7 millones de euros, un 130,5% menos que en el mismo periodo de 2019. Este dato refleja el impacto de la crisis de la COVID-19, que ha supuesto restricciones a la movilidad y, como consecuencia, una drástica reducción del tráfico aéreo desde marzo hasta finales de junio.

El número de pasajeros en este semestre ha caído un 66% en España, hasta los 43,5 millones. Si se contabilizan los datos del Aeropuerto de Luton (Londres) y de los seis aeropuertos de Aena Brasil, la cifra de pasajeros asciende a 50,2 millones, un 65% menos que en el mismo semestre de 2019. El descenso del tráfico se materializó en marzo y se agudizó en los meses de abril, mayo y junio, con caídas del 99%. Con el fin del estado de alarma y la apertura de fronteras UE-Schengen, el tráfico se ha ido recuperando en julio hasta alcanzar las 3.000 operaciones en algunas jornadas del mes.

Los ingresos totales consolidados de la compañía han disminuido hasta 1.112,4 millones de euros, lo que supone un descenso del 47,0% respecto al primer semestre de 2019. La reducción de los ingresos aeroportuarios se ha situado en el 58,9%, mientras los ingresos comerciales e inmobiliarios han disminuido un 20,5%, hasta los -124,4 millones de euros.

En aplicación de las normas de contabilidad (NIIF 16 - arrendamientos), se han registrado contablemente los ingresos por las Rentas Mínimas Anuales Garantizadas (RMGA) correspondientes al periodo del estado de alarma, que ascienden a 198,6 millones de euros y que formarán parte de las negociaciones que se han establecido con los operadores para mantener el valor de los contratos y, a su vez, adaptarlos al contexto actual.

El beneficio bruto de explotación (EBITDA) en este período ha sido de 211,4 millones de euros, lo que supone un descenso del 82,2% respecto a 2019, incluyendo 6 millones de euros de la consolidación de Luton y restando 77,6 millones de euros de Aena Brasil.

La generación de caja de la compañía (cash flow) ha sido de 301,1 millones de euros, frente a los 1.111,6 millones del primer semestre de 2019. En este mismo periodo, la deuda financiera neta de Aena ha disminuido ligeramente hasta los 6.661,7 millones de euros frente a los 6.672,8 millones de euros al cierre de 2019.

Fortalecimiento de la liquidez y control de salida de caja

Aena adoptó en marzo una batería de medidas para asegurar la correcta operatividad de sus servicios y la disponibilidad de liquidez en el corto y medio plazo, centrando los esfuerzos en el reforzamiento de la liquidez. Aena dispone de caja y facilidades crediticias por importe de 2.894 millones de euros, a las que se añade la posibilidad de realizar emisiones a través del programa de Euro Commercial Paper (ECP) de hasta 900 millones de euros, de los que se encuentran disponibles 525 millones de euros.

Además, Aena llevó a cabo una reorganización de los aeropuertos, para adaptar la capacidad de las instalaciones al nivel de la operativa; y puso en marcha un plan de adaptación de gastos y paralización de nuevas contrataciones que ha supuesto un ahorro de 157,1 millones de euros durante el segundo trimestre de 2020. Asimismo, Aena paralizó de manera temporal su programa de inversiones, lo que generó un ahorro en el segundo trimestre de 175 millones de euros.

Por su parte, el Consejo de Administración de Aena, celebrado el pasado 30 de junio, decidió convocar la Junta General Ordinaria de Accionistas el día 29 de octubre y proponer la no distribución del dividendo correspondiente a los resultados del ejercicio 2019 y la aplicación a reservas voluntarias del importe inicialmente previsto.

Recuperación operativa hasta 3.000 operaciones diarias en julio

Los aeropuertos de la red de Aena han comenzado a recuperar tráfico entre finales de junio y principios de julio, en consonancia con el fin de las restricciones a la movilidad en España y con la apertura de fronteras con la Unión Europea y el Espacio Schengen. Las operaciones han ido creciendo de forma paulatina, desde las 1.000 de finales de junio hasta superar las 3.000 operaciones diarias en algunas jornadas de este mes de julio.

En este contexto de progresiva reactivación del tráfico, se reinició también la ejecución del plan de inversiones de 2020. El importe de inversión que se estima ejecutar para este año asciende a 352,0 millones de euros.

Las expectativas de la evolución del tráfico en el contexto provocado por la crisis de la COVID-19 resulta compleja debido a la dificultad de cuantificación de los diferentes impactos (económicos, operativos, sanitarios, sociológicos, etc.). Organismos aeronáuticos internacionales, como Eurocontrol, IATA, OACI o ACI, estiman que el descenso en el número de pasajeros en Europa se situará en una amplia horquilla de entre el 45% y el 70%. IATA, en concreto, considera que el tráfico mundial se irá recuperando progresivamente hasta 2023.

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