29 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los terribles datos de Page dejan en evidencia al PSOE en su acoso a Madrid

Díaz Ayuso y García Page, en un encuentro bilateral antes de la epidemia

Díaz Ayuso y García Page, en un encuentro bilateral antes de la epidemia

Si España ya es la zona cero de la pandemia en el mundo; Castilla-La Mancha lo es dentro de España. El PSOE intenta maquillar esta estadística mientras se lanza en tromba contra Ayuso.

¿Qué está pasando en Castilla-La Mancha? Más alejada de los focos que la Comunidad de Madrid, sus estadística por coronavirus es la peor de España. Que es tanto como decir que es la peor del mundo, con las cifras de fallecidos por millón de habitantes que fijan la mortalidad real de cada país: medirlo en términos absolutos de víctimas, sin tener en cuenta la población, es un truco que utiliza el Gobierno para esconder la dura realidad.

En la región presidida por el socialista Emiliano García Page, con poco más del 4% de la población total española, tienen más del 10% de las víctimas mortales oficiales del país: 2.852 de 27.321. Que serán muchas más cuando al recuento formal se le añadan todos los datos de los registros civiles.

El propio Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, en un alarde de dignidad con pocos precedentes en España, ha emitido esta semana un comunicado aclarando que los muertos reales allí han subido, solo en abril, un horrible 159%.

Es decir, la mortalidad inesperada en Castilla-La Mancha triplica la del conjunto de España: el exceso de muertos registrado en el último informe Momo es del 55% para todo el país, que ya es una barbaridad. Pero es que allí es del 159% solo en abril y del 176,7% computando toda la pandemia desde marzo.

 

Nadie llega a ese desastre dentro del desastre nacional. Ni siquiera las regiones colindantes:  Andalucía tiene un exceso de mortandad del 18%; Extremadura del 49%; Valencia del 28% , Aragón del  70% , Murcia del 18% e incluso Madrid está por debajo, con el 172%. Y a Cataluña, con un 71%, casi la triplica.

 

 

¿Cómo puede ser que una Comunidad con poca población y mucha extensión, donde resulta más sencillo mantener la distancia social y la vida rural aún es muy amplia, tenga los peores datos del peor país del mundo en esta pandemia? 

¿Cómo puede ser que dos provincias como Albacete y Ciudad Real, con 1.553 fallecidos y más del 50% de toda su región, soporten algunas de las peores tasas de muertos y contagiados de España cuando no hay un Barajas con millones de turistas venidos ni un gran estadio repleto ni una larga lista de de manifestaciones masivas como las de Madrid?

Una parte del drama castellanomanchego hay que encontrarla en el mismo fenómeno que en el resto de las regiones. A ellas no les avisó la OMS, ni la Unión Europea, ni la Organización Médica Colegial. Todo eso le llegó al Gobierno desde enero. Y miró para otro lado, mientras países más modestos, con menos recursos pero con más sensibilidad, ya tomaban medidas.

Castilla-La Mancha tiene el 4% de la población española, pero acumula más del 10% de las víctimas mortales del país

Tampoco las Comunidades pueden clausurar aeropuertos, ni cerrar fronteras, ni prohibir manifestaciones ni concentraciones de cualquier tipo. Eso es cosa del Gobierno. Y la diferencia entre un error y una negligencia es la capacidad de haberlo previsto o no: en este caso, tenían toda la información. O la misma de países que, por hacerle como caso como Grecia o Portugal, tienen entre 5 y 40 veces menos muertos que España.

Pero en Castilla-La Mancha, a todo eso, el Gobierno de Emiliano García Page le ha sumado sus propias lagunas: primero dijo que no había que cerrar los colegios y que quien quisiera vacaciones se esperara a agosto. Después que los médicos y enfermeros protestaban por capricho y, entre otras perlas, una tremenda sobre las residencias de ancianos:

"¿Qué sucede? Que hay mucha gente que piensa que en las residencias, los mayores que están en las residencias, son como los que vemos bailando en los hogares de mayores o jugando a las cartas. Que no es el caso. En los hogares de mayores hay contagios, pero la gente está válida, está con movimiento. En las residencias, en su mayor parte, los residentes no son válidos ya".

De exceso en exceso

A los fallos en cadena del Gobierno, le ha sumado Page los propios. Y todo ello mientras el clamor de los sanitarios en Albacete o Ciudad Real, zonas cero de la pandemia, señalaba el problema real: que faltan hospitales, en esas dos provincias especialmente, pero también en Toledo, donde uno nuevo de grandes dimensiones sigue a medio hace desde años. Pese a ello, el presidente dijo lo siguiente de protestas que se hicieron virales en varios vídeos:  

 

 

“Todo el mundo está haciendo un esfuerzo enorme. Lo que pasa es que no todo el mundo se dedica a hacer vídeos. Yo respeto que cualquier profesional todos los días, todos los días de esta crisis lance un vídeo (...) Hace dos días en Albacete hubo una punta, efectivamente, hubo una punta. Es más, llegó el doble de gente de la que estaba llegando en la media de toda la epidemia. Sin embargo, si el vídeo lo hacen ayer, que el mismo que hizo el vídeo, ayer no lo hizo, viendo que estaban despejadas las urgencias". En realidad, las cifras se dispararon en esas horas. 

Los castellanomanchegos son en España, en fin, lo que los españoles en Europa: los más damnificados de todos, pese que el Gobierno solo tiene "ojos" para Díaz Ayuso, con mejores cifras que el mayor enigma sanitario, para mal, de todo el país.

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