21 de abril de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Feijóo vuelve a sonar como vicepresidente si Pablo Casado llega a La Moncloa

Casado, Feijóo y Ana Pastor, en Vigo

Casado, Feijóo y Ana Pastor, en Vigo

El presidente del PP cuenta con el presidente de la Xunta "para lo que quiera y cuando quiera". Sus opciones de saltar a Madrid vuelven a crecer de nuevo, tras su negativa inicial.

Se dijo, con la salida de Rajoy entre voluntaria y forzosa, que no hubiera habido debate sucesorio si él hubiera dado el paso: a Alberto Núñez Feijóo nadie le discutía el trono, y si lo hacía no se atrevía a decirlo. Pero el presidente de la Xunta dio un paso atrás que aún hoy suscita muchas incógnitas.

Y en esas, ante el duelo de reinas, surgió un príncipe inesperado: Pablo Casado vio un hueco entre Soraya y Cospedal y se coló hasta la cocina, con una hábil campaña ante los militantes que le colocó a la cabeza de todos y le brindó los apoyos internos de quienes, de repente, se dieron cuenta de que no podrían ganar y su reto era ya que no venciera su adversaria.

 

Desde entonces, Casado no ha dejado de cuidar al gallego, consciente de que es uno de los mejores espejos en los que mirarse para proyectar una imagen ganadora y seria: gobierna Galicia con mayoría absoluta, su voz es escuchada y, entre tanto ruido político, sus palabras reúnen contundencia y serenidad reales.

Por eso es una baza para la inminente campaña, que el presidente del PP utilizará. Lo ha vuelto a hacer, sin ambages, este domingo en un acto en Vigo, resucitando una posibilidad que siempre estuvo ahí: Feijóo será vicepresidente del Gobierno si Pablo Casado logra alcanzar La Moncloa. Un puesto que muy probablemente se doblaría, pues se da por descontado que en caso de acuerdo con Ciudadanos, si salen las cuentas, Albert Rivera pediría esa plaza.

Nadie lo dice con esa precisión, pero a buen entendedor sobra las palabras.  Alberto Núñez Feijóo es un "político referencia nacional", que podrá ser "lo que quiera, cuando quiera y como quiera" si los populares presiden el próximo gobierno, y ha apelado al "sentidiño, que buena falta hace" y a la política de "menos cuentos y más cuentas" de la que hace gala el líder gallego.

Mirando a la Xunta

En un acto celebrado en Vigo, en el que se han repartido carnés del PP a un centenar de nuevos militantes (que representaban a unos 600 nuevos inscritos en el partido), y ante medio millar de personas, Pablo Casado ha puesto en valor la acción del gobierno de la Xunta, una comunidad que "no tuvo que ser rescatada" y que ahora, para las elecciones generales, "presenta a los mejores candidatos" del PP por cada provincia.

Casado mira a Galicia porque es un buen espejo para proyectar una imagen ganadora al resto de España. Y no hay muchos

"Quería empezar en Galicia porque es una referencia nacional, y Feijóo es un político referencia nacional", ha afirmado y, al igual que ya había dicho cuando aspiraba a presidir el PP, ha proclamado: "Si soy presidente de España, Feijóo será lo que quiera, cuando quiera y como quiera".

Casado también se ha comprometido, si gobierna, a modificar la financiación autonómica para que tenga en cuenta "a la España rural" y ha criticado la política presupuestaria del PSOE, diseñando las inversiones en las comunidades "como un tablero de Risk", en el que algunas regiones como Galicia, tenían "una chincheta roja", porque "saben que ahí no pueden gobernar".

El presidente del PP ha presumido de sus visitas asiduas a Galicia, e incluso ha bromeado con el hecho de que, cuando se ausenta, siente "morriña". "De Galicia me gusta todo: el sentidiño, que falta hace; y la frase del presidente Feijóo de 'menos contos e máis contas'", ha aseverado.

La clave gallega

Por su parte, Alberto Núñez Feijóo, ha incidido en que Casado tendrá "a Galicia en su agenda cuando sea presidente del Gobierno", y ha recordado que los gallegos "saben lo que es padecer" un ejecutivo, como el de Sánchez, "para el que los españoles no son todos iguales".

Según Feijóo, a Sánchez "le importa tanto Galicia como a los líderes de Vox y Ciudadanos, o sea, nada de nada". Así, al respecto de los partidos de Abascal y Rivera, ha recordado que "estuvieron intentado captar militantes del PP" y que, "cuando conseguían uno lo celebraban con grandes alharacas", mientras que "sufrieron en silencio las decenas y decenas de calabazas" que recibieron.

El voto útil... para Sánchez

Por otra parte, se ha referido también a la necesidad de que no se disgregue el voto de la derecha, y ha advertido de que el PP ha sido un partido "útil a España y a Galicia", mientras que "el resto son útiles a Pedro Sánchez, directa o indirectamente".

 

 

A ese respecto, ha apuntado que "el PSOE ya no es el PSOE, sino el partido de Pedro Sánchez", "Podemos está dispuesto a devolverle el favor a Sánchez", "los nacionalistas e independentistas ya lo hicieron presidente una vez", y "Vox y Ciudadanos son la división del voto para que a Sánchez le salgan las cuentas".

El líder de los populares gallegos, que ha recordado que la política "no son solo proclamas como 'Viva Galicia' y 'Viva España', sino saber gestionar", ha afirmado que a los gallegos "les interesa tener un presidente que tenga palabra, que respete la Constitución y el Estatuto de Autonomía, el autogobierno y la unidad de España". En definitiva, "que no toque de oídas cuando habla de Galicia" y por eso "lo que le interesa a Galicia es que Pablo Casado sea presidente".

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