14 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Chencho Arias y Nicolás Redondo, la batalla por presidir el Club Siglo XXI

Inocencio Arias y Nicolás Redondo

Inocencio Arias y Nicolás Redondo

Dos pesos pesados se medirán por la presidencia del influyente espacio de debate, con un mar de fondo muy polémico y la familia Segrelles moviendo los hilos.

 

 

El Club Siglo XXI ya no es lo que fue en la Transición, un espacio de debate único y de un impacto enorme, pero sigue siendo un lugar de encuentro influyente y con una estupenda imagen. Al frente está alguien del peso de Inocencio Arias, uno de los diplomáticos más reconocidos de España, de profundos conocimientos internacionales y una agenda de contactos que, junto a su simpatía natural, le hacían una espléndida cara para encabezar el foro.

Pero algo ha debido pasar para que su reelección, que debería ser rutinaria, se haya puesto cuesta arriba por decisión de la familia Segrelles, "propietaria" del Club y poco dada a que sus presidentes tengan criterio propio. Ya les pasó con otros presidentes, como Eduardo Zaplana, y tiene pinta de que les vuelve a ocurrir con el bueno de Arias.

Tanto como para que los Segrelles se hayan sacado de la chistera un candidato alternativo, también ilustre: Nicolás Redondo Terreros, el socialista e hijo de sindicalista mítico que no se distingue, precisamente, por su benevolencia hacia el Gobierno de Sánchez.

 

Lo curioso es que ambos se conocen, son amigos e incluso comparten mesa de análisis en Cope, lo que hace muy difícil de entender que ahora libren una batalla de estas características: lo que se hubiera esperado es que, cuando uno quisiera dejarlo, el otro tomara el testigo, y que mientras ambos siguieran a los suyo.

Pero no es eso lo que está ocurriendo, según le consta a El Topo. Ni Arias se quería ir, ni Redondo ha debido comunicarle su decisión de competir por la presidencia, en una operación con todo el aroma a la familia Segrelles, radicalmente contraria a la renovación de quien fuera director general del mismísimo Real Madrid.

Juego sucio

El "juego sucio" llega hasta el punto de que Arias, al parecer, ni siquiera ha podido contactar con los socios del Club (casi 300, aunque en las votaciones difícilmente participarán más de 50) porque no le han dado el censo de la entidad con teléfonos o correos electrónicos, indispensables para contarles su proyecto.

Teniendo en cuenta que Arias y Redondo son dos gentleman, muy parecidos en muchas cosas, sorprende verles inmersos en una polémica derivada de las ganas de los fundadores de gestionar el Club como un cortijo propio. El 30 de junio, teóricamente, serán las elecciones. Si la autoridad sanitaria no lo impide o no llega una impugnación que lo aplace por las palmarias chapuzas en el procedimiento.

Comenta esta noticia