25 de mayo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El consejero que dimitió aterrado por el plan de Puigdemont se acobarda ante Vox

El exconsejero de Interior de la Generalitat, Jordi Jané.

El exconsejero de Interior de la Generalitat, Jordi Jané.

Escurridizo y titubeante. Así se ha mostrado el exconsejero de Interior, Jordi Jané, en el Supremo. No ha querido aparecer ante los suyos como un traidor y ha quedado como cobarde.

Fue poco antes de que Carles Puigdemont hiciera oficial su plan de golpe al Estado. Lo planteó a su gobierno y cinco de sus consejeros, aterrados, decidieron poner pies en polvorosa. Unos les consideraron traidores en su propio partido, otros aseguraron que lo hacían por que se sentían constitucionalistas, y otros más porque entraron en pánico ante el riesgo de perder su patrimonio cuando tuvieran que enfrentarse a la Justicia.

Y, entre ellos, estaba un histórico de Convergencia, exdiputado en el Congreso y, para más inri, consejero de Interior y jefe de los Mossos. Es decir, el cargo que tenía que evitar o tolerar el 1-O.

Este martes, Jané tenía cita en el Tribunal Supremo como testigo. Y tenía la oportunidad de ser honesto y valiente o de contemporizar y ejercer un papel cómplice para no convertirse, aún más, en un traidor para los suyos. Un botifler.

Y Jané ha optado por lo segundo, cercado por el abogado de Vox. El exconsejero de Interior de la Generalitat ha reconocido aunque muy tímidamente durante su declaración ante la sala que juzga el procés que una de las circunstancias que motivaron su salida del Govern presidido por Carles Puigdemont en julio de 2017 fue la posibilidad de que "en el futuro pudiera no darse un consenso de acuerdo", respecto a la consecución de una solución pactada al conflicto político en Cataluña.

Jané, que ha contestado de forma algo escurridiza al abogado Juan Cremades, que representa a la acusación popular ejercida por Vox, ha dado un rotundo "no" a la pregunta directa de si su cese el 14 de julio de 2017 tuvo algo que ver con la celebración del referéndum independentista.

No obstante, seguidamente ha añadido que "hubo un cúmulo de circunstancias" entre las que ha citado la enorme entrega que exigía el cargo, la celebración el 10 de julio de la Junta de Seguridad en Cataluña -un empeño personal que dio por cumplido- y la dimisión del consejero Jordi Baiget, que "abrió una posibilidad de cambio en el Gobierno".

Hasta ese momento, según ha explicado Jané, siempre se defendió en el seno del Govern "la vía del acuerdo para encontrar una solución pactada", a lo que se une que él, personalmente, siembre había defendido, y lo sigue haciendo, "la necesidad del diálogo y el acuerdo para encontrar soluciones".

Ante la insistencia del letrado de Vox, el exconsejero ha subrayado: "No hubo cambio de criterio" ese verano en el Govern de Cataluña, "hubo la salida de un consejero, la sensación de que podía producirse cambio de Gobierno y consideré oportuno plantear mi voluntad de no continuar en el mismo".

Preguntado si hasta la fecha de su dimisión se había planteado qué papel podrían a jugar los Mossos d'Esquadra en un hipotético referéndum de independencia, Jané ha incidido en que durante su mandato en Interior el papel de los agentes autonómicos siempre ha sido el mismo: cumplir la ley y hacerla cumplir siempre y preservar la seguridad de la ciudadanía.

"¿Trasladó esta idea al resto del Gobierno?", ha insistido el abogado Cremades, a lo que Jané ha manifestado que en todo momento tanto el president Carles Puigdemont como el vicepresident Oriol Junqueras -para quien se piden 25 años de cárcel en este procedimiento- "siempre respetaron que el cuerpo de Mossos está para cumplir la ley y hacerla cumplir".

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