25 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

David Cantero causa furor en Instagram con su última imagen más sorprendente

David Cantero,  presentador de Informativos Telecinco

David Cantero, presentador de Informativos Telecinco

El presentador de Informativos Telecinco ha compartido con sus seguidores una fotografía que está causando sensación y el texto que la acompaña no se queda atrás.

David Cantero está revolucionando las redes sociales con sus fotografías veraniegas. Si hace unos días publicaban la imagen de un viejo kiosko que visitaba durante su infancia, la última instantánea ha causado un revuelo sin precedentes por el aspecto del periodista.

De hecho, ha sido el propio presentador de Informativos Telecinco el que ha explicado que "dado el éxito de la foto del viejo kiosko, comparto con vosotros algunas imágenes de aquellos días, creo que son de entre 1967 y 1971..."

 Y es que, el periodista se ha puesto de lo más nostálgico asegurando que son "fotos de aquel tiempo en que un machete y unos prismáticos de feria eran auténticos tesoros para un niño, y vivir intensas aventuras era una posibilidad cotidiana".

Además, ha añadido que eran "días de trepar a los riscos o a los árboles, de juegos en las eras, de montar en el trillo con el pelo lleno de paja, de saltar entre las traviesas y poner monedas en las vías para que las aplastara el tren". "Un presente que creíamos eterno y que ya sólo existe en algunas viejas fotografías".

 
 
 
 
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Dado el éxito de la foto del viejo kiosko, comparto con vosotros algunas imágenes de aquellos días, creo que son de entre 1967 y 1971... En la primera estoy sentado en él... Fotos de aquel tiempo en que un machete y unos prismáticos de feria eran auténticos tesoros para un niño, y vivir intensas aventuras era una posibilidad cotidiana... Días de trepar a los riscos o a los árboles, de juegos en las eras, de montar en el trillo con el pelo lleno de paja, de saltar entre las traviesas y poner monedas en las vías para que las aplastara el tren (algo frecuente ya que vivía en una pequeña estación), largos días de montar en burro o en bici y de baños en la piscina municipal, en el lago o en las pozas... Cuando los relojes y los calendarios ni contaban ni pasaban, cuando sólo existía un hermoso presente que olía a pino, a brea, a vacas, a tomillo y a resina, un presente que creíamos eterno y que ya sólo existe en algunas viejas fotografías...

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