04 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez no explica nada pero exige que todos le sigan y obedezcan

El presidente del Gobierno, que sigue sin hacer autocrítica, pide ahora menos "tensión política" y "unidad" tres días después del brutal ataque de Lastra a la oposición

El pasado jueves, en el Pleno del Congreso de los Diputados en el que se aprobó la segunda prórroga del estado de alarma, la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, indignó a la bancada del Partido Popular.  La jefa del primer partido de la Cámara Baja dirigió viscerales ataques a la oposición jalonados con varias mentiras flagrantes, sin otro fin que echar tierra sobre los errores del Gobierno de Pedro Sánchez en la gestión de la crisis del coronavirus.

"En España pasaron seis días desde que se conoció la primera muerte por coronavirus hasta que se suspendieron eventos públicos" aseguró Lastra,  que acusó al PP en estos términos: "Es increíble que ustedes se dediquen a fomentar bulos y mentiras en las redes, en los plenos y en las juntas de portavoces".

 

Tan sólo tres días después, este domingo, el propio Sánchez ha comparecido desde Moncloa tras su videoconferencia con los presidentes autónomos, con un mensaje que, o bien desautoriza las formas y el fondo de Lastra, o bien no es más que otra estrategia para que los españoles no se fijen tanto en las estadísticas de muertos y contagiados: porque ha insistido en la necesidad de unidad política para hacer frente a la pandemia y a la situación con la que se encontrarán los españoles cuando esta deje de hacer estragos en España.

 

"Desescalada" de la tensión política

Al margen de no realizar autocrítica ni dar explicaciones sobre su gestión, y con un lenguaje excesivamente bélico -la palabra "guerra" para referirse a la lucha contra el virus ha sido repetida en numerosas ocasiones-,  el inquilino de La Moncloa ha asegurado que "necesitamos un gran pacto para la reconstrucción económica y social del país" y ha animado a iniciar, con este objetivo, la "desescalada de la tensión política", acabando con las "palabras gruesas".

"Por mi parte, no habrá ni un reproche, ni una crítica, ni un desplante", ha dicho Sánchez, que ha añadido que su único "enemigo" es "el virus".

 

"Solo unidos ganaremos al virus y la devastación que el coronavirus deja tras de sí", ha añadido el presidente, que sostiene que "el acuerdo para la reconstrucción sólo alcanzará plenamente sus objetivos con la participación de todos los partidos políticos".

"La oposición, toda sin excepción, debe ser parte de la reconstrucción económica y social. En los próximos días convocaremos a todas las fuerzas políticas, a los agentes sociales, a los sindicatos y patronales, y al conjunto de las comunidades y, antes de que concluya esta semana, querríamos celebrar una reunión para impulsar los nuevos pactos de La Moncloa", ha explicado el jefe del Ejecutivo.

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