15 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las confesiones íntimas de Ayuso, la mujer más aplaudida y detestada de España

Isabel Díaz Ayuso, la semana pasada

Isabel Díaz Ayuso, la semana pasada

La presidenta de la Comunidad de Madrid no deja de subir en las encuestas por su gestión de la epidemia, peo también se ha convertido en la diana de todos los ataques. Así piensa ella.

Isabel Díaz Ayuso cerró los colegios de Madrid cuando Pedro Sánchez aún permitía vuelos diarios a Italia.  Y envió mensajes al Gobierno sospechando lo que le venía encima a España cuando el portavoz de Sánchez, Fernando Simón, no veía problema para mantener las manifestaciones del 8M y otras decenas de eventos de masa que, sin duda, contribuyeron a extender un contagio masivo y a colapsar.

Ella misma enfermó de COVID-19, vio morir a familiares, estuvo confinada sin dejar de trabajar y, también, vio cómo Madrid se convertía en el cruel epicentro de una pandemia que, cree, no se pudo evitar pero sí paliar. El dato de que España tiene 40 veces más muertos que Grecia, un país más próximo a China y a Italia y con la mitad de presupuesto sanitario por habitante, parece darle la razón.

Por todo ello, la presidenta de la Comunidad de Madrid se ha convertido quizá en la mujer con más proyección de la política en España y, también, en la más detestada por sus rivales políticos, con una reacción que no se recordaba desde los tiempos de su amiga y mentora, Esperanza Aguirre, con quien comparte esa mezcla de sinceridad y cierta temeridad en sus opiniones que la hizo célebre.

 

Sobre esas campañas, Ayuso no dice gran cosa, pero sí sobre las consecuencias que se buscan: desalojarla de la Comunidad de Madrid, con una eventual moción de censura que uniría a Ciudadanos con el PSOE y con Más Madrid. Su vicepresidente por Ciudadanos, Ignacio Aguado, tiene la clave de la estabilidad o no del Gobierno regional.

"Por mi parte, no. No cambio las reglas a mitad del partido. Mi compromiso es bajar los impuestos. O se va en una dirección o se va en otra. Y a Madrid las recetas que nosotros les hemos aplicado han funcionado siempre. ¿Por qué las voy a cambiar precisamente cuando más falta hace flexibilizar y liberalizar? No quiero que la gente necesite un subsidio, quiero ayudar a que sea libre para emprender su camino", responde Ayuso en una entrevista dominical con El Mundo.

Del riesgo de desalojo, ella tiene un antídoto: la capacidad de convocar Elecciones, disolviendo la Asamblea de Madrid, en cualquier momento. "Yo estoy en otro escenario. Estoy pico y pala por intentar no perder ni un solo empleo más y buscando recetas para sacar esto adelante", explica, a sabiendas de que ese recurso espanta en Cs, poco favorecido en los sondeos.

Le preocupa más el futuro inmediato que, cree, pasa por combinar la protección de la salud con la reapertura de la actividad económica: "Para evitar contagios no nos podemos quedar todos en casa hasta diciembre. El Gobierno tiene que hacer un equilibrio entre la protección de los más vulnerables, que es de lo que se va a tratar ahora, y la vida normal del motor económico de España", razona.

"Aunque vayamos a salir dentro de una semana o de dos el mayor hándicap que tiene Madrid es la densidad de población y eso no va a cambiar. A lo largo de los meses habrá picos, como en Londres y Nueva York, allá donde hay masificación", amplía, convencida de que Madrid está mejor preparada para lo que venga, con un plan de reforzamiento de las residencias, un nuevo hospital con mil camas especilizado en esta patología y el de IFEMA hibernado para ponerse en marcha si fuera necesario.

El Rey y Sánchez

A este respecto, le sorprende que Sánchez no se pasara por él, y lo critica sin hacer sangre, comparando su ausencia con la visita del Rey, dentro de un clima general de desapego del Gobierno hacia la Comunidad más golpeada por la enfermedad.

"No he estado respaldada nunca. Jamás se nos ha contestado a una carta. Ahora, al final, nos han dicho que nos pueden aportar un fondo no reembolsable que llevo pidiendo desde la primera videoconferencia, pero la inmensa mayoría del material con el que hemos contado ha sido porque nosotros nos lo hemos buscado y gracias también a la inmensa colaboración del sector privado y de pequeños donantes anónimos. Esto lo hemos levantado gracias a los sanitarios, a los cuerpos de emergencias, a la colaboración ciudadana (...). Ha habido poca información", concluye.

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