La ciudad no es para mí: Continuamos muy atentos

Las ministras Isabel Celáa, Irene Montero y María Jesús Montero

Las ministras Isabel Celáa, Irene Montero y María Jesús Montero

La declaración de Derechos Humanos establece que los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación para sus hijos. Celáa estima que "los hijos no pertenecen a los padres".

Me cuesta orillar indicadores tan inmediatos y llamativos como los relacionados con el pobre Montesquieu, que se han apresurado a mostrar el tándem Sánchez/Iglesias con el ataque frontal a los “togados” del vicepresidente segundo -reiterado en su precoz lance televisivo- y la descarada elección de la Fiscal General. Nada que añadir a lo dicho y oído.

Acabo de leer que la Fiscalía entiende a Torra, comparte alegaciones y duda acerca de su inhabilitación. ¿Y quien nombra al fiscal general? … “Pues ya está” (Sánchez dixit).

Tampoco pretendo establecer orden de importancia o gravedad del goteo permanente de vesanias y disparates, pues todos están relacionados entre sí y tota pedra fa paret. Especialmente llamativa es la declaración de la ministra Celáa –ya sin portavocía institucional, más adicta a la verborrea tan practicada- a propósito del llamado pin parental murciano, que con tan rara denominación, no es sino literalmente lo que establece el art. 26 de la Declaración de Derechos Humanos, en su epígrafe tercero: “los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”. Pero esta buena señora considera que “los hijos no pertenecen a los padres” (sic).

Ignoro su situación familiar (que, fuera cual fuera, respeto), sus ascendientes y descendientes si los hubiera, sus gustos y criterios personales, pero esta desfachatez propia de las fracasadas comunas soviéticas de Stalin no es digna.

La declaración de Celáa se puede relacionar con la recomendación de dildos para la penetración anal del varón realizada por la directora del Instituto de la Mujer  

Tal vez haya que relacionarla con la meridiana pedagogía profusamente desarrollada por la flamante directora del Instituto de la Mujer, Beatriz Gimeno, y su entusiasta recomendación de dildos para la penetración anal del varón. Parece que la recomendación de su ex pareja para otro alto cargo del ministerio de Montero, Irene, ha sido efectiva ipso facto …

Un tal Pérez Fernández, íntimo de Simancas, “condecorado” con tarjeta black de 120.000 pavos y unos cuantos meses de condena en firme, ha sido recuperado por Ábalos para la cúpula de Renfe.
Coincido con el desatado Mata (tomo en préstamo a 1Q) en que “empieza a reventar el Estado de Derecho y la esencia de la democracia”. Aunque me temo que discrepamos en los indicadores. Los que a mi me preocupan, y se prodigan como vemos, tienen música bananera.

Como el vergonzoso episodio boliviano, nunca aclarado, enterrado con más denuedo que el empleado con el dictador. Que ya es denuedo.

Tampoco se corta Ribó, más discreto en las formas como es sabido, rescatando a Bort y a Puchades (ya lo hizo con Peris) como asesores con 120 boniatos municipales, mientras su conmilitona y consellera Moiá, tras prescindir de Boluda y también de Boira (lo que no he entendido) en el Consejo del Puerto de Valencia, pelea contra su desarrollo.

Menuda faena me espera con esto de la atención.

En Orihuela ya están en ello: multitudinaria y paciente manifestación contra la imposición lingüística.

 

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