25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El pozo sin fondo de Villarejo: ve la luz otro sospechoso cobro de medio millón

Cada avance en las investigaciones de Asuntos Internos o de los jueces deparan una sorpresa sobre la falta de escrúpulos del excomisario, que campó a sus anchas durante décadas.

Del excomisario José Villarejo, del que todo el mundo calló durante más de cuatro décadas, los hechos hablan ahora sin parar y no cesan. No cesan de deparar nuevas revelaciones sobre sus siniestras prácticas y sobre su desmedida avaricia por el dinero. Dinero negro.

La Unidad de Asuntos Internos que lleva el caso Tándem investiga en el contexto de las relaciones del comisario en prisión provisional con el BBVA a un promotor que le contrató en el año 2009 a cambio de una provisión de fondos inicial de 500.000 euros, en un momento en que dos de sus empresas se veían abocadas al concurso de acreedores por los impagos de la macro inmobiliaria andaluza Grupo Prasa.

Según la documentación a la que ha tenido acceso Europa Press, Asuntos Internos remitió un informe al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional el pasado mes de febrero que fue incorporado a la pieza secreta número 9, la relativa a los encargos que Villarejo habría estado desempeñando para el BBVA durante 13 años a cambio de una cantidad estimada en unos 10 millones de euros.

Esa pieza ha ido creciendo a medida que ha avanzado el trabajo de los investigadores. Según las fuentes jurídicas consultadas, podría considerarse una causa en sí misma, dada la abundancia de contratos y de aristas en cada uno de los trabajos que la mercantil de Villarejo, Cenyt, habría venido desempeñando desde el año 2004.

En este caso, el objeto de las pesquisas policiales es el promotor inmobiliario José Pedro Iglesias Moure, del que no consta que haya sido imputado en la causa. Según la documentación que obra en el sumario, recurrió a Villarejo en diciembre de 2009 por intermediación del comisario jefe de la Unidad de Extranjería y Fronteras Carlos Salamanca y le encargó un proyecto de "análisis e inteligencia con tareas de información e investigación por el que acuerda pagarle una cifra inicial en concepto de provisión de fondos que asciende a 500.000 euros".

Para la Policía, el vínculo con Salamanca queda acreditado en una doble vía. Por un lado, en la causa sobre el BBVA obra un audio en el que Iglesias Moure y Villarejo hablan de la amistad que ambos tienen con Salamanca, al que llaman Charlie. Él mismo reconoció esa relación preguntado al respecto por la Fiscalía Anticorrupción el pasado viernes en la Audiencia Nacional, según fuentes jurídicas.

Por otro lado, Iglesias Moure le prestó en enero de 2010 un Audi Q7 a Salamanca por un periodo de siete meses, las mismas fechas en que acababa de realizar el encargo a Villarejo. En una declaración en sede policial, el empresario explicó que se lo dejó porque en su empresa ya nadie le daba uso.

Iglesias Moure era administrador de la empresa Millurqui 2003 Invest S.L. y consejero delegado de Consorcio Mare Nostrum, según consta en el registro mercantil. Estas dos empresas solicitaron en noviembre de 2010 al Juzgado de Primera Instancia número 9 y Mercantil de Córdoba que la promotora inmobiliaria Grupo Prasa entrase en concurso de acreedores, dado que debía 13,9 millones de euros a la primera y otros cuatro millones a la segunda. El juez lo aceptó a trámite.

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