Una alianza de valencianistas para ganar en Valencia

Imagen en el acto de presentación de Valencians en Moviment

Imagen en el acto de presentación de Valencians en Moviment

Necesitamos reconstruir el mensaje, tener credibilidad, perdonar mucho y trabajar el doble. Para que no queden dudas, seguimos con Som Valencians en Moviment

Los valencianos necesitamos políticos y medios de comunicación que hablen de los valencianos y de los problemas de los valencianos. Y cuando digo hablar, no digo únicamente enumerar los problemas, sino también dar soluciones y trabajar para recuperar un discurso creíble, centrado, moderado y útil para Valencia. Ahora quizás, más que nunca, ya que el problema catalán y los nacionalismos excluyentes catalán y español están más candentes que nunca.

El valencianismo tiene un espacio político que puede llegar a representar el 20-25% del electorado, suficiente para gobernar, pero que no es tan fácil de conquistar. Explico. No es tan fácil, por problemas estructurales y mentales, pero sobre todo por de la pérdida de credibilidad del valencianismo político y cultural, que en lugar de estructurar un cuerpo doctrinal centrado en un autonomismo útil, similar al nacionalismo canario, y constructivo, dedicándose a reclamar poder valenciano, y defender los intereses de esta tierra,  lastimósamente, desde 1995 se entregó parcialmente al PP.

Lo hizo a cambio de cargos y beneficios personales, en lugar de cumplir programa propio y tener la mínima coherencia, cometiendo el error histórico e imperdonable de no reclamar mayores inversiones y autogobierno para nuestro territorio, vertebrar las tres provincias, y como colofón creyó conveniente no mojarse y regalar la Conselleria d’Educacio al PP, lo que permitió que éste se abstuviera de limpiar el cáncer del catalanismo de colegios e instituciones. Pero lo más grave, sin exagerar, fue la falta de visión  a largo plazo, de no dar valor académico, de curriculum para la función pública y carácter oficial a los títulos de valenciano en Normes d’El Puig (RACV).

Por eso necesitamos reconstruir el mensaje, tener credibilidad, perdonar mucho, y trabajar el doble. También, entender que todos somos necesarios, pero nadie es imprescindible. En esta línea, y con ese espíritu, desde febrero 2018 hemos ido trabajando para coordinar diferentes partidos con sensibilidad valencianista, moderados, demócratas y liberales, que defienden la autonomía, los derechos políticos, sociales, culturales y civiles de los valencianos, mucho más allá de defender el valenciano y les Normes d’El Puig. También sabíamos que las suspicacias, los egos, podrían torpedear este trabajo y que los ritmos de trabajo iban a ser diferentes. Aún así, lo vimos necesario.

Por eso, la manera de pactar la coalición debía ser muy sencilla,simple, abierta y tolerante. Máxime, cuando en muchos municipios, ya hay partidos locales consolidados, con concejales y siglas reconocidas, y la libertad local es y debe ser muy importante.

La idea básica sobre la que se construye la coalición, y que quizás algunos no han entendido, es que nadie pierde nada, ni siquiera la marca ni el nombre o la autonomía orgánica, y que todo suma.  Añadiéndonos cada partido a nuestro nombre, un apellido, una corbata, una actitud. Por eso, nadie tiene que renunciar a su nomenclatura en ningún municipio, simplemente debe incluir la marca “Valencians En Moviment”. Lo vimos todos práctico y sencillo. Y a decir verdad, como algunos partidos de la coalición sólo tienen estructura en un par de municipios, ganan ellos, y ganamos todos.

Por lo que toca a Som Valencians, el incluir “Valencians En Moviment” como apellido tampoco nos perjudica. Añade que somos un partido dinámico y activo,  nos engloba dentro de una coalición que nos aporta bastante y relaja muchas tensiones, y sobretodo,  tampoco perdemos el nombre, ya que la idea, era que nadie pierda nada. Som Valencians tampoco, claro. Es un win-win. Ganamos todos. Y como colofón, nos comprometíamos a que haríamos juntos una única lista al Ayuntamiento de Valencia y a la Generalitat Valenciana, objetivos políticos más complicados donde los partidos con menor estructura saben que es más útil ir juntos, que ir separados. Respetándonos  y ayudándonos todos.

Todos tenemos libertad para trabajar en nuestro ámbito, mantener nuestras siglas, organizarnos, mantener estructura orgánica y hacer propaganda con nuestras siglas. Así utilizamos la marca común como apellido. Una coordinación entre partidos, donde compartimos los avances realizados en cada municipio, y donde seguimos elaborando la estrategia común. Nadie dijo que fuera fácil, ni que las tensiones externas no nos iban a exponer. Pero el proyecto es bonito, y Valencia se lo merece todo. Por eso, y para que no quede lugar a dudas, seguimos: Som–Valencians En Moviment. Es nuestro ADN.

Queremos reconstruir el movimiento político valencianista, sin renunciar a nada, para ser clave de gobierno, y para que nuestro programa se cumpla. Nuestras líneas rojas: El poder valenciano, la defensa de los intereses valencianos, y no perder nuestra identidad. Esto solo se va a conseguir con una voz propia, moderada, centrada, valenciana, y que no mire ni a Madrid ni a Cataluña.

*Secretario general de Som Valencians 

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