La Fe recurre a un crowdfunding para investigación oncológica

Paco Vera, responsable de Anatomía Patológica del Hospital La Fe.

Paco Vera, responsable de Anatomía Patológica del Hospital La Fe.

Cada año se diagnostican en la Comunitat Valenciana 350 cánceres de ovario, que son los que presentan peor pronóstico entre los ginecológicos.

Para reducir las complicaciones y efectos secundarios de la cirugía y mejorar la calidad de vida de las pacientes, el Hospital La Fe ha activado un programa de crowdfunding on line para recaudar fondos privados. El objetivo es estudiar y validar la técnica del ganglio centinela en el mismo quirófano y evitar la linfadenectomia pélvica, extirpación de los ganglios en las ingles, como se hace con los axilares en el cáncer de mama. “Extirpar los ganglios dificulta o impide que el sistema linfático de las piernas continúe drenando”. A diferencia del cáncer de mama, en el de ovario, esto no se realiza de forma sistemática y es lo que busca poner en marcha la Fe mediante esta campaña de micro mecenazgo particular a través de https://ciencia.precipita.es/ovario.  

“El ganglio centinela es el primer punto donde disemina el cáncer. Es muy improbable que haya ganglios infiltrados por el tumor si el centinela no está afecto, y esas serían las pacientes que podrían evitar la linfadenectomia pélvica ”, explica el responsable de Anatomía Patológica de la Fe, Paco Vera.

El análisis del ganglio centinela es sólo una de las áreas asumidas por los desconocidos departamentos de Anatomía Patológica, que no tratan con los pacientes pero son los encargados de analizar todo lo que se les extrae.  En los últimos diez años, explica el doctor Vera, el número de biopsias en la Fe ha aumentado en un 20% hasta alcanzar los 30.000 pacientes anuales. En un 10-15% de los casos, el diagnóstico es positivo, sobre todo, y en esto coinciden la Fe y el Instituto Valenciano de Oncología (IVO), en mama, próstata, colon y pulmón.

Ana Calatrava, jefa de Anatomía Patológica del IVO.

Los patólogos, que hoy celebran su día internacional, no sólo determinan si hay cáncer o no sino que pueden señalar a los oncólogos el tratamiento más óptimo para cada tumor. “Estamos en una medicina altamente personalizada que minimiza los efectos secundarios con fármacos cada vez más dirigidos. Para seleccionar en qué casos están indicados, la biopsia y el análisis molecular del tumor son esenciales. La identificación de marcadores es un terreno crítico”, sostiene Ana Calatrava, jefa de Anatomía Patológica del IVO.

No habríamos oído hablar de la inmunoterapia, nueva y potente arma terapéutica contra el cáncer, sin los microscopios y los anticuerpos aplicados a los tejidos, que realizan un diagnóstico mucho más exacto del tumor.  “Desde hace un par de años el marcador PDL1 nos indica la probabilidad de respuesta a la inmunoterapia en el cáncer de pulmón y más recientemente, vejiga, riñón y melanoma”, subrayan Vera y Calatrava. “Hablamos de tumores que no se podían curar y ahora se consiguen largas supervivencias en un porcentaje importante de pacientes, además, con una toxicidad mucho menor que la quimioterapia.

¿Y estamos ante un rejuvenecimiento de la población oncológica? “En los últimos años se está observando un aumento de la incidencia en personas jóvenes. Hace 20 años era una rareza encontrar cánceres de mama por debajo de los 45 años y actualmente se observan con cierta frecuencia, incluso por debajo de los 35 años. Y lo mismo sucede con el cáncer de próstata con un efecto menos acusado pero diagnosticamos tumores en varones menores de 50 años”, sostiene la patóloga Ana Calatrava.

Ésta es la cruz de la moneda pero la cara indica que el pronóstico es cada día mejor, gracias al diagnóstico precoz y a mejores herramientas patológicas, tanto de los tumores como de las lesiones precancerosas.

El mayor miedo que acompaña a los pacientes oncológicos es la posibilidad de las recaídas que, según Vera y Calatrava, hay que asumirlas desde la normalidad: “Gracias a los tratamientos aumenta la supervivencia y esto provoca que haya reincidencias muy tardías de manera que hoy nos las encontramos incluso 20 años después y eso es una buena noticia porque indica que seguían vivos y en buen estado. Afortunadamente, hemos podido convertir muchos cánceres en enfermedades crónicas pero no letales”.

Hoy, en su día, los patólogos nos recuerdan que necesitan relevos para una especialidad con la que arrancan los éxitos de la cura del cáncer. Animan a las nuevas generaciones con la archiconocida fórmula de Julio Iglesias: “Te encanta la Anatomía Patológica. ¡Y lo sabes!”.

 

 

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