21 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez mintió: el CTBG confirma que no existe en Moncloa informe antiplagio

INVESTIGACIÓN. El Consejo de Transparencia "falla" contra Sánchez y confirma a ESdiario: La Moncloa mintió a los españoles difundiendo un test antiplagio que no conocía pero tapó a Sánchez.



 

 

 

La Moncloa mintió a todos los españoles al difundir un supuesto test que desmontaba las acusaciones de plagio que, desde septiembre, pesaban sobre Pedro Sánchez. Y lo hizo de forma premeditada, utilizando los cauces institucionales para dar autoridad al desmentido y, en realidad, sin disponer ni haber encargado ningún informe que atestiguara la calidad de la tesis doctoral del presidente del Gobierno.

Lo que hasta ahora era una rotunda certeza periodística, es ya también una verdad formal e incontestable. El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) reconoce punto por punto lo fundamental de la serie de informaciones de ESdiario que dan un giro al caso de la tesis doctoral.

Al plagio en sí mismo, sometido a una Comisión de Investigación del Senado interrumpida por el adelanto electoral, se le suma ahora la mentira tejida desde la propia Moncloa para tapar al presidente del Gobierno, un hecho sin precedentes demostrables como en este caso.

 

En una resolución firme del CTBG a instancias de este periódico, el órgano rsponsable de garantizar a los ciudadanos el acceso a la información pública concluye que "no ha habido actuación pública en el proceso de verificación de la autenticidad de la tesis del presidente del Gobierno".

Es decir, que La Moncloa mintió al difundir como propio y oficial un comunicado literalmente titulado "La tesis del presidente supera ampliamente los softwares de coincidencias" con el que frenó las informaciones de periódicos como Abc, OK Diario o El Mundo que sostenían lo contrario y publicaban incesantes pruebas de los amplios plagios incluidos en el trabajo con el que Sánchez logró la titulación de Doctor.

 

 

DOCUMENTO 1. LA MONCLOA DIFUNDIÓ  ASÍ LA EXISTENCIA DE UN SUPUESTO INFORME ANTIPLAGIO QUE NI ENCARGÓ NI TIENE NI CONOCE. LO HIZO CON MEMBRETE OFICIAL DE LA PRESIDENCIA Y LO LANZÓ A LA OPINIÓN PÚBLICA 


Tras meses de investigación periodística y legal de ESdiario, el montaje de Sánchez desde La Moncloa se cae con el doble reconocimiento, por escrito y en documento oficial, de que ninguna instancia pública encargó, conoce o posee ese supuesto informe antiplagio que el secretario general del PSOE tampoco ha enseñado a nadie.

Dos documentos oficiales prueban la mentira

De un lado lo reconoce la propia Vicesecretaria General de la presidencia del Gobierno en un informe escrito en propiedad de este medio. En el mismo, sin fechar pero elaborado después de octubre, Hilda Jiménez Núñez reconoce sorprendentemente que todo lo que había afirmado la propia Moncloa no se corresponde con los hechos contrastados, pues no le consta nada de lo que sin embargo difundió como información oficial para auxiliar a Pedro Sánchez porque no existen informes públicos.

El Consejo de Transparencia corrobora lo que este periódico ha venido informando y es que el presidente se sirvió de su cargo institucional para, de un asunto privado, montar una defensa utilizando "servicios y medios públicos".

 

 

En concreto, y de forma textual, la Secretaría General de la Presidencia se ve obligada a reconocer que “ni la secretaría de Estado de Comunicación ni ningún otro órgano de la Presidencia del Gobierno han realizado el análisis, ni emitido informes o documentos en relación con el uso de las herramientas Turnitin y PlagScan”. 

 

 

DOCUMENTO 2. LA PRUEBA DE QUE LA MONCLOA MINTIÓ, CONFESADA POR SU PROPIA SECRETARÍA GENERAL: "LA MONCLOA NO HIZO NINGÚN INFORME". Y SIN EMBARGO, DIFUNDIÓ UNO COMO PROPIO QUE NI CONOCE

 

De otro lado, el propio CGTB confirma que La Moncloa nunca tuvo ese informe antiplagio que sin embargo difundió para ayudar a Sánchez. Y lo hace tras haberle reclamado a la Presidencia toda la información del preceptivo expediente que debiera haber existido de ser cierta la existencia de un informe antiplagio como el que vendieron a la opinión pública para tapar el escándalo.

La resolución, fechada a 24 de enero de 2019 a instancias de la investigación de este periódico, no se centra en aclarar ni si la tesis es o no un plagio ni, tampoco, si existió o no un estudio para desmontarlo, sino en algo en realidad peor que eleva a otra categoría el caso: en la mentira institucional de un presidente que llegó al cargo poniendo como ejemplo de regeneración la dimisión de un dirigente político alemán por copias partes de su tesis.

 

La defensa de La Moncloa, hasta la resolución del CGTB, ha sido en realidad también su perdición: al intentar presentar el citado test como un asunto personal de Sánchez para no enseñárselo a nadie, ha tenido que confesar a la vez que había mentido de forma estruendosa cuando lo difundió.

El secretario general del PSOE hubiera tenido que enseñar el test antiplagio, en el caso de que exista, en una comparecencia privada ajena a la Presidencia, pero optó por utilizar los canales públicos para dar más autoridad al desmentido, elevarlo a categoría oficial, hacerlo pasar por una conclusión institucional y, a la vez, esconderlo.

 

 

DOCUMENTO 3. FRAGMENTO DE LA RESOLUCIÓN FINAL DEL CTBG QUE CONFIRMA LA INEXISTENCIA DE LOS ESTUDIOS ANTIPLAGIO QUE MONCLOA DIFUNDIÓ COMO PROPIOS Y LE SIRVIERON A SÁNCHEZ PARA DEFENDER ASUNTOS PRIVADOS CON RECURSOS PÚBLICOS

 

La investigación de ESdiario demuestra ahora, con documentos formales, que todo fue una trampa añadida al propio plagio: "El software utilizado no se ha costeado con dinero público y las comprobaciones de la autenticidad de su tesis no habían sido realizadas (...) por órgano alguno de la Presidencia del Gobierno".

 

Este fallo demuestra, sin género de dudas, la mentira de La Moncloa, y deja en el aire al menos dos preguntas. ¿Existe de verdad un informe antiplagio? ¿Por qué no lo enseña Pedro Sánchez a la opinión pública? Haga lo que haga ahora, un extremo ya es irrebatible: cuando la Presidencia emitió como propio un estudio antiplagio que nadie ha visto, mintió a todo el mundo. Ni lo había encargado ni lo conocía.

Es decir, que Moncloa se sirvió de una documentación cuyo origen no está validado, sobre la que se desconoce quién la elaboró, ni los gastos en que hubo de incurrirse para aplicar los programas antiplagio Plagscan y Turnitín, como tampoco quién los pagó- uno de los responsables ya manifestó que no vendieron el uso de su software para tal fin- o si en su caso fue el propio Presidente, que se niega a dar información al respecto pero que sin embargo imparte las instrucciones oportunas para que se “legalice” una información como pública; de ahí el comunicado oficial, cuando en realidad le niega a la vez esa misma naturaleza pública.

 

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