19 de febrero de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El PP se harta de Cs, en plena bronca con Villacís y Girauta en primer plano

Huele a tormenta interna en Ciudadanos, con Génova estupefacta por su papel en el debate del pin parental... y de Cataluña. Éstas son las claves de una polémica con dos nombres.

 

 

Con una mezcla de estupefacción e indignación se ha recibido en la sede del PP la extraña posición de Ciudadanos con respecto al pin parental, que parece rechazar pero no del todo ni con una única voz. El cabreo es mayúsculo, según le cuentan a El Topo, y no solo desde fuera.

También ha sentado a cuerno quemado, en parte del partido naranja, la salida de Begoña Villacís al terreno de juego para oponerse en nombre de todo el partido a aplicar la autorización paternal previa a las actividades extraescolares, que por lo demás ya funciona desde hace siglos en todos los colegios de España.

Eso de que Villacís hable en nombre de Andalucía, Murcia y Madrid no ha sido entendido entre muchos de sus compañeros, empezando por un iracundo Juan Carlos Girauta que, liberado de las ataduras de todo cargo público, no sólo ha defendido la medida, sino que ha atacado con crueldad a un diputado naranja por alinearse con el PSOE con un tuit memorable:

 

 

La perplejidad del PP, extensible a la posición de Cs en Cataluña reticente a recrear allí un "España Suma" que rettrataría entre otros al PSC de Miquel Iceta, es tan grande como la cada vez mayor división en el seno de los naranjas con casi todo.

Pero que nadie se engañe. si Villacís dijo lo que dijo, poniéndose al lado del PSOE aunque no fuera su intención con tal de alejarse de Vox y marcar distancias con el PP, es porque tenía el permiso de Inés Arrimadas.

 

Por cierto, resulta curioso constatar quiénes han salido a respaldar a Girauta tras la bronca en las redes que se llevó por posicionarse a favor del pin parental y sacudir con crueldad a uno de sus diputados: desde Toni Cantó hasta Felisuco, pasando por Fran Hervías o Francisco Igea, le han brindado todo su apoyo.

No así Arrimadas, con quien mantiene una fría relación: todo lo contrario que con su amigo Jordi Cañas, el único que de verdad podría oponer resistencia a Inés de planteárselo. Y lo ha hecho, aunque difícilmente dará el paso de medirse contra la sucesora oficiosa de Albert Rivera: quizá no le ganaría, pero que habría debate y partido es un hecho.

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