21 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

FCA prepara la infraestructura V2G más grande del mundo

El grupo de automoción italiano tiene en marcha el mayor proyecto tecnológico enfocado a equilibrar los recursos energéticos de la red eléctrica apoyándose en las baterías de los vehículos.

El Grupo FCA pretende dar un paso más en lo que a la movilidad eléctrica se refiere con la puesta de largo de su proyecto V2G (Vehicle to Grid o Coche a Red) en sus instalaciones de Mirafiori, Turín. Con él se trata de lograr una total interacción bidireccional entre los coches eléctricos sus baterías y la red eléctrica. Fca colaborará con Engie Eps y Terna en este proyecto piloto que, cuando esté completamente terminado, se convertirá en el más grande del mundo.

La batería de los coches eléctricos serán las encargadas de, una vez conectadas a la red, aportar energía cuando sea necesario a través de la infraestructura V2G, generalmente en los momentos de mayor demanda, o de almacenarla. Con ello se puede optimizar los costes de funcionamiento de los vehículos y a la vez contribuir a que el sistema eléctrico sea lo más sostenible posible. Con el paso del tiempo y la proliferación de los coches eléctricos se va a producir un aumento de la demanda de energía que puede llegar a desestabilizar el sistema.

Este proyecto tiene lugar en el centro logístico de Drosso, en Mirafiori, inicialmente con unos 3.000 metros cuadrados de superficie. En un principio se cuenta con 64 puntos de recarga rápida bidireccional repartidos en 32 columnas. No obstante esto va a crecer hasta tener una capacidad para 700 coches eléctricos a finales de 2021.

La configuración final de esta obra permitirá el suministro de hasta 25 megavatios de energía. Será, por tanto, la infraestructura V2G más grande del planeta. El equivalente será el de tener capacidad para proporcionar una optimización de recursos para unos 8.500 hogares, además de ofrecer una amplia gama de servicios para el operador de red, entre los que se incluye la regulación de frecuencia ultrarrápida.

La construcción de la planta en apenas cuatro meses, a pesar de las limitaciones impuestas por la emergencia COVID-19, ha permitido transformar un coste (el estacionamiento de vehículos esperando ser entregados a la red de ventas) en un beneficio que en un futuro podría ser aprovechado por quienes gestionan flotas de vehículos. De hecho, una cantidad potencialmente alta de vehículos estacionados durante largos períodos en un solo lugar representa la oportunidad de brindar servicios a la red de manera agregada.

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