20 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rupert Stadler detenido en Alemania por el Dieselgate

El presidente de Audi ha sido puesto bajo custodia policial ante la posibilidad de que entorpezca la acción judicial destruyendo pruebas. La detención es temporal por el momento.

La Policía alemana ha detenido hoy al presidente del fabricante automovilístico Audi, Rupert Stadler, según ha informado la compañía matriz Volkswagen. La Fiscalía de Múnich, encargada del caso Audi, ha ordenado la prisión preventiva porque considera que existe peligro de que Stadler entorpezca la acción judicial al destruir posibles pruebas.

Hace una semana los agentes policiales registraron la vivienda de Stadler, que es desde hace once años presidente de Audi, y de otro miembro del comité ejecutivo de la compañía alemana, y se incautaron de pruebas. Ambos están acusados de engaño y falsedad de declaración indirecta en la venta en el mercado europeo de vehículos diesel equipados con un software para manipular las emisiones de gases contaminantes y nocivos.

La Fiscalía sospecha que Audi, cuya sede se encuentra en la ciudad de Ingolstadt, al sur de Alemania, vendió en EEUU y Europa a partir de 2009 unos 220.000 vehículos equipados con el software. Las investigaciones contra Audi, donde la policía llevó a cabo redadas en su sede central y en la fábrica de Neckarsulm en 2017 y este año, son también por publicidad engañosa.

Multa a Volkswagen de 1.000 millones

La Fiscalía de Braunschweig, encargada del caso Volkswagen, impuso la semana pasada una multa de 1.000 millones de euros por la manipulación de las emisiones de gases en motores diesel al grupo automovilístico alemán, que la ha aceptado y que no recurrirá.

De este modo concluye el proceso para Volkswagen, que esperaba la semana pasada que tuviera "efectos positivos notables" sobre otros procesos que el grupo y sus filiales tienen en otros países de Europa. El consejo de supervisión de Volkswagen se reunirá esta tarde para analizar la situación.

La Justicia alemana considera probado que, desde mediados de 2007 y hasta 2015, se produjeron incumplimientos de verificación que permitieron que Volkswagen equipara 10,7 millones de vehículos con el motor diesel EA 288 de la tercera generación en EEUU y Canadá y con el motor EA 189 con una función de software ilegal cuyo cometido era permitir que se vendieran y que entraran en circulación en ese mercado.

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