25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La huída hacia adelante de una Colau en caída

Ada Colau en 2013, antes de ser cargo público, y en la actualidad

Ada Colau en 2013, antes de ser cargo público, y en la actualidad

Colau se presenta como una víctima pero su biografía lo desmiente: gana 100.000 euros, su padre se retiró a la playa a los 60 años y tiene una pareja asalariada en su propio partido.

Ada Colau ya tiene explicación a todas las críticas por su gestión, su cercanía la independentismo o su política sectaria, resumida en la expulsión del Gobierno de Barcelona del mismo PSOE-PSC que le dio la alcaldía. Todo ello le ha llevado a cosechar un suspenso para los barceloneses, según una amplia encuesta que además sitúa a Ciudadanos y a ERC muy cerca de adelantarla en las urnas.

Y es que, para la regidora de la Ciudad Condal, todo se debe a que es una "mujer bisexual", según expresó en un acto público que ha pasado desapercibido pero que ella aprovechó para quejarse y esquivar toda responsabilidad por los resultados de su trabajo político.

La 'explicación'

No quedó ahí la cosa, para Colau, que "una mujer bisexual, pobre y de familia humilde" logre una alcaldía tan relevante genera disrrupciones y emociones, especialmente cuando su actitud busca "conexiones" que hacen su mandato "realmente revolucionario".

 

 

La condición sexual de la regidora catalana jamás ha sido objeto de atención pública, ni siquiera cuando fue ella misma quien la reveló en el programa 'Sálvame de luxe' de Jorge Javier Vázquez en Telecinco, donde explicó que había tenido una novia durante su estancia por estudios, que no terminó, en Italia. 

Al respecto de ser "pobre", como ella mismo se presentó, los datos dicen lo contrario: es uno de los políticos mejor pagados de España, con un sueldo anual de 100.000 euros con el que, además, financia vía donaciones a su propio partido, Barcelona en Comú, tal y como demuestra la web de transparencia del Ayuntamiento condal.

Sus padres

Sobre su origen "humilde", Colau procede de una familia de trabajadores como la práctica totalidad de España, aunque no parece que sus progenitores, ya separados, pasen precisamente penalidades. Su padre, un pintor y creativo publicitario llamado Ramón Colau, se jubiló con solo 60 años y vive retirado con su segunda esposa en una casita de dos plantas en un paraje idílico, junto al Cabo de Gata en Almería, adonde la propia alcadesa acude siempre que tiene ocasión.

 

Su madre, Tina Ballano, ha trabajado y sigue haciéndolo salvo novedad, en el sector inmobiliario, responsabilizándose de compraventas y alquileres que, a precios de mercado, suelen procurar elevadas comisiones, si bien no hay datos al respecto concretos.

Si los hay sobre la vida de nini que Colau ha tenido hasta aterrizar como cargo público, a pesar de presumir a menudo de activista social para llenar un currículum que no refleja trabajo estable alguno. Ni siquiera concluyó su carrera, pese a disponer de una beca Erasmus para estudiar Filosofía en la Universidad de Milán en los años 90, una época en la que era mucho menos frecuente disponer de un regalo público así.

 

 

Otro obsequio lo ha recibido, desde que ella es alcaldesa, Adriá Alemany, su pareja sentimental. Si antes de la llegada al Ayuntamiento de Colau se dedicaba a servir bebidas en un establecimiento hostelero, desde que fue investida él se ha convertido en asalariado del partido político de la alcaldesa, Barcelona en Comú, en donde destaca por su proximidad al soberanismo.

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