20 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

4 consejos para afrontar mejor el calor del verano en el gimnasio

Gimnasio

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Entrenar en este periodo del año puede llegar a ser un martirio. Sigue estas indicaciones para que, a pesar del calor, tu rendimiento no baje.

Sí, el verano lleva ya un mes asolándonos con sus altas temperaturas. Creo que prácticamente todos estaremos de acuerdo en que es un momento maravilloso para ir a la piscina, bañarse en el mar, pasar tiempo con tus amigos (respetando la distancia de seguridad) y aprovechar para comer deliciosas frutas de temporada como la sandía y el melón. Pero también estaremos de acuerdo en que es el peor momento del año para pisar el gimnasio.

Calor insoportable, gente sudando, salas sin aire acondicionado, y ahora súmale el factor de que hay que llevar mascarilla y pedir hora para entrenar. Se da un cóctel de variables que acaban por dificultar en gran medida los entrenamientos, y la motivación general del usuario del gimnasio acaba por los suelos.

No hay un truco secreto para hacer desaparecer el calor del gimnasio, pero sí te puedo dar 4 consejos para hacer que los entrenamientos sean más tolerables.

Intenta entrenar a primera hora o al final del día.

Muy pocos gimnasios cuentan con aire acondicionado, y ahora menos, ya que recomiendan no utilizarlos porque podrían ayudar a repartir las moléculas del virus por la sala, especialmente si hay recirculación del aire.

Lo que se recomienda es abrir las ventanas y tenerlo todo ventilado. Esto es positivo, pero el gran problema es que, dependiendo de la hora, se va a colar muchísimo calor, especialmente al mediodía.

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Si vas a entrenar a primera hora o al final del día, teóricamente el espacio estará a una temperatura más baja porque el calor no se colará en el recinto. Esto puede ser de mucha ayuda para completar los entrenamientos estando más a gusto.

Asegúrate de hidratarte constantemente durante el entrenamiento

Si de normal ya es importante, la hidratación durante los entrenamientos en verano es absolutamente primordial para tu rendimiento. Estar deshidratado puede derivar en dolores de cabeza, musculares o fatiga.

La opción más común es beber agua y, pese a que es más que correcta, es mucho más recomendable ingerir una bebida que tenga electrolitos.

Esta aumentará las probabilidades de que tu cuerpo quede hidratado adecuadamente, ya que estos minerales son muy importantes en este proceso.

Para que su ingesta sea aún más agradable y conveniente, asegúrate de que está bien fría. Si quieres intentar conservar el frío de la bebida durante el entrenamiento, añádelo a un shaker de metal y evita los de plástico.

Y sobretodo: No esperes a tener sed para beber.

Deja más tiempo entre series

Al entrenar en el gimnasio, el momento en el que se pasa más calor es durante las últimas repeticiones de una serie y justo después de acabarla.

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Para no ir acumulando esta sensación, lo más sensato es alargar un poco el tiempo entre series para dejar que el cuerpo tenga tiempo a refrigerarse.

También es recomendable evitar series extremas como las AMRAP o las superseries, ya que son muy exigentes y sin duda serán las que más calor nos harán pasar.

Limita el cardio, hazlo en el exterior de noche o a primera hora de la mañana

Levantar pesas en verano es duro, pero hacer cardio es aún peor, tanto en el gimnasio como en el exterior.

Si eres una persona que está perdiendo peso, o simplemente hace cardio porque lo disfruta, limítalo durante estos meses o simplemente oblígate a hacerlo fuera del gimnasio en las horas menos calurosas.

 

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