29 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El grupo de Junts salta por los aires y la "mayoría Frankenstein" sale reforzada

La portavoz de Junts en el Congreso, Laura Borrás, este jueves en el pleno del estado de alarma.

La portavoz de Junts en el Congreso, Laura Borrás, este jueves en el pleno del estado de alarma.

La voladura del espacio político de la antigua Convergencia ha tenido este jueves por primera vez sus consecuencias en el Congreso. Un cisma del que Sánchez sale bien parado.

La política corrosiva del Gobierno progresista ha provocado en el Congreso de los Diputados una víctima colateral, el grupo parlamentario de Junts per Catalunya. Tras la voladura del espacio político de la antigua Convergencia, la guerra fraticida -que ha desembocado en Cataluña en la aparición de siete nuevas marcas electorales- ha tenido este jueves su traslación a la política nacional.

Era cuestión de tiempo y ha sucedido durante el debate de la prórroga del estado de alarma decretado por Pedro Sánchez el pasado domingo. No es un cisma anécdotico, ya que la votación de este jueves en la Cámara Baja supone un anticipo de lo que está por venir, por ejemplo la votación decisiva de los Presupuestos Generales del Estado. Y es que a Sánchez y su mayoría Frankenstein se acercan otros nuevos cuatro apoyos permanentes: los de los cuatro diputados del extinto PDeCAT.

Así que, por primera vez, los independentistas catalanes de Junts y el PDeCAT se han partido en dos y han votado distinto. Mientras los cuatro diputados de la formación del expresidente Carles Puigdemont han decidido abstenerse, los cuatro del PDeCAT han apoyado al Gobierno.

El PDeCAT, la fomación heredera de la antigua Convergència, ya anunció su voto a favor el pasado lunes y los de Laura Borràs -afin al fugado en Waterloo- han se han abstenido consumado así el cisma.

 

Ferran Bel (PDeCAT) y Laura Borrás (Junts): un cisma que beneficia a Sánchez.

 

El PDeCAT y Junts rompieron en Cataluña el pasado mes de septiembre, cuanto el todavía presidente catalán Quim Torra destituyó a los consejeros del primer partido. Poco después, las dos formaciones anunciaron que concurrirían por separado a las elecciones catalanas previstas para el 14 de febrero.

Ambas formaciones sí continuaron compartiendo grupo en el Congreso y, aunque tenían libertad de voto, han venido manteniendo las mismas posiciones hasta este jueves. Está por ver ahora si también se dividen durante la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2021.

Desde hace semanas, el PSOE viene manteniendo contactos para seducir a los cuatro del PDeCAT. Ya se sabe: a río revuelto, ganancia de pescadores.

 

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