22 de mayo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Puigdemont señaló al juez Llarena dando el nombre del restaurante donde cenaba

Puigdemont y Torra, el sábado en Bruselas

Puigdemont y Torra, el sábado en Bruselas

Los 'antifascistas' se comportaron como camisas pardas, asaltando al juez Llarena mientras cenaba. Pero lo más escabroso es quién les ayudó a señalar al magistrado: Puigdemont en persona.

El expresidente de la generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, alentó en persona el escrache al juez Llarena mientras cenaba en un restaurante público, al repetir un tuit de un perfil llamado 'Anonymous Catalonia' que daba el nombre exacto del establecimiento de Palafruguell donde el magistrado pasaba la velada, con una fotografía suya de espaldas incluida.

 

 

La respuesta espontánea a esa calculado señalamiento del jurista vino horas después con una viñeta del artista Branco, utilizada en Twitter, que ha servido para resumir como muy pocas imágenes el escrache separatista que sufrió en la noche del sábado el juez Llarena mientras cenaba en Gerona con su mujer y unos amigos, entre ellos el dirigente popular Alberto Fernández Díaz.

 

 

En ella se compara el comportamiento con las libertades de un camisa parda nazi con el de los autoproclamados antifascistas, tal y como se denominan a sí mismos los miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR), grupúsculos responsables de los actos de kale borroka que en los últimos meses han tenido lugar en Cataluña.

 

 

El magistrado del Tribunal Supremo responsable de toda la instrucción de los posibles delitos cometidos por políticos catalanes durante el procés, tuvo que salir escoltado del local en el que se encontraba al ser asaltado por una veintena de revolucionarios que previamente habían advertido su presencia en el establecimiento y, después de los hechos, incluso presumieron públicamente de su hazaña.

 

 

Los hechos, adelantados por OkDiario, continúan una ya larga campaña de acoso al magistrado, al que llegaron a hacer ostentosas pintadas frente a su domicilio personal, y coinciden con un fin de semana en el que también fue apedreada una delegación de Ciudadanos en Lleida.

 

 

Precisamente Ciudadanos ha decidido iniciar una campaña de retirada de símbolos independentistas que ocupan espacios públicos en toda Cataluña, invadiendo plazas, edificios institucionales o incluso playas con cruces o lazos de color amarillo. 

Fuera de espacios públicos

"Los radicales inundan de propaganda separatista el espacio público que es de todos y el Gobierno de Sánchez no hace nada, ya basta. Retiraremos los símbolos ilegales de plazas, calles, instituciones y playas. Por una Cataluña de todos", ha explicado el propio Rivera.

El acoso al juez Llarena no ha merecido ningún mensaje de apoyo de ningún partido soberanista ni de su cabecilla oficial, el presidente de la Generalitat, Quim Torra. Antes al contrario, sólo dos días antes del ataque al magistrado se refirió veladamente a él en los siguientes términos tras conocerse la negativa del Supremo a liberar a los presos encarcelados: "La vergüenza y la indecencia continúa". Horas después de esas palabras, el mismo Puigdemont ayudaba a localizar al magistrado.

Comenta esta noticia
Update CMP