30 de marzo de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los cuatro "sapos" que Iglesias ha tenido que digerir acorralado por el Covid 19

Pablo Iglesias, la pasada semana en su primera comparecencia como vicepresidente en La Moncloa.

Pablo Iglesias, la pasada semana en su primera comparecencia como vicepresidente en La Moncloa.

Los principales "enemigos" declarados de Podemos juegan un papel decisivo ahora en la batalla contra el Covid 19. La Policía, el Ejército, el IBEX y, ahora, la OTAN.



Pablo Iglesias está recibiendo en estas dos últimas semanas un auténtico baño de realidad. Una lección acelerada de realismo que contrarresta tantas y tantas horas de demagogia populista con la que el líder morado se ha conducido hasta su llegada a la moqueta del Consejo de Ministros.

Arrollado por la pandemia del coronavirus, incapaz de poner orden ni siquiera en sus competencias -las residencias de mayores-, algunos de los enemigos favoritos del líder de Podemos se están batiendo el cobre en primera línea de la guerra contra la pandemia, con un ejemplo de altruismo, en unos casos; y de servicio público y entrega desinteresada, en los otros.

Policía y Guardia Civil, las principales empresas del Ibex 35, el Ejército y la OTAN son algunas de las organizaciones linchadas un día sí y otro también en los años de oposición, desde su irrupción en la escena política en 2015. Son los que están sacando, junto a los sanitarios, las castañas del fuego al gobierno progresista.

 

 

Militares desinfectan residencias de mayores. Competencia de la Vicepresidencia de Iglesias.

 

En primer lugar, los cerca de 55.000 policías nacionales y los 75.000 agentes del Instituto Armado han sido los responsables de garantizar el cumplimiento del confinamiento que marca el estado de emergencia. Esos mismos agentes a los que algunos dirigentes de Podemos  han vilipendiado en numerosas ocasiones. Y para los que Iglesias nunca estuvo cuando llevaron al Congreso sus demandas de equiparación salarial.

Iglesias ha ido más allá. Se reunió con los famliares de los agresores de varios guardias civiles en Alsasua y apoyó la caza de brujas del independentismo a los agentes que participaron en los disturbios del 1-O.

Después, el Ejército. Y en especial la UME. Imprescindibles estos días en la desinfección de instalaciones sensibles y residencias de mayores, competencia del propio Iglesias. Podemos y su propio líder no han dejado de reclamar en los últimos años el recorte de los presupuestos de las Fuerzas Armadas.

 

El Ibex 35 ha sido el enemigo por antonomasia de Iglesias. Inditex y Amancio Ortega a la cabeza. Este mismo martes, algunos de las principales empresas del país, como Telefónica o el Banco de Santander, se han movilizado para crear un fondo multimillonario para adquirir de forma urgente el material sanitario que el Gobierno no es capaz de hacerles llegar.

Y la OTAN, la última en sumarse a la lista. Casus belli para Iglesias, que en numerosas oacsiones ha pedido su eliminación. Hace pocos días, su grupo parlamentario se abstuvo en la votación del memorándum para la incorporación de Macedonia a la Alianza. Pero a ella se ha encomendado este martes el Gobierno para lograr mascarillas, gafas, batas y respiradores.

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