05 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pedro Sánchez añade otro "récord" al de muertos: la mayor ruina de Europa

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez

El relato de Moncloa sobre la epidemia global se cae con estrépito al confirmarse otro terrible dato sobre la economía, en cifras disparadas como las de la mortalidad.

Ya es oficial: España bate récord mundiales de mortandad por coronavirus, pese al esfuerzo del Gobierno por maquillarlo ofreciendo estadísticas parciales de víctimas; y también de hundimiento económico.

Frente a la idea de Moncloa de que la pandemia es un fenómeno global que afecta a todos por igual, los datos fríos dicen algo muy contrario: nadie tiene tantos muertos por millón de habitantes (600 oficialmente; mil si se computan las 47.000 víctimas reales no consignadas) y nadie ha visto hundirse tanto su economía en este periodo.

El cataclismo de la economía española se resume en dos cifras sin precedentes: la mayor destrucción de empleo de su historia, conocida esta semana; y ahora el peor hundimiento del PIB, con un 18,5% en el último trimestre.

 

La cifra es trágica, al compararse con la del resto de Europa, donde la economía se ha pegado un batacazo notable, pero no de ese vigor: un 50% menos ha retrocedido en la media del continente, lo que refleja cómo la gestión sanitaria del Covid ha provocado mayores o menores estragos en función de la diligencia del Gobierno de turno.

La de Pedro Sánchez queda muy tocada si, a esas cifras trágicas, se le añaden las previsiones, que elevan el paro, la deuda y el déficit a niveles estratosféricos. De ello da cuenta una simple comparación: España espera recibir 140.000 millones de Europa, de los cuales la mitad son préstamos a devolver y la otra parte exigen una "devolución" de 35.000 millones vía aportación al presupuesto europeo. Pero el déficit previsto ya es de 160.000 millones en un solo año.

El paisaje no puede ser más adverso, y el temor a una segunda oleada que muchos ya dan por activada, acrecienta el miedo y perfila muchos nubarrones en el horizonte, algunos de ellos ya adelantados por más números negros.

Adiós al consumo

Así, los datos trimestrales muestran un hundimiento del consumo de los hogares del 21,2%, sin precedentes en la serie histórica. Por el contrario, el gasto público aumentó entre abril y junio un 0,4%, mucho menos de lo que lo hizo en el primer trimestre (+1,8%), mientras que el gasto en consumo de las instituciones sin fines de lucro y al servicio de los hogares avanzó un 0,5%, tres décimas menos que en el trimestre precedente.

La inversión, por su lado, registró en el segundo trimestre un recorte histórico del 22,3, con caídas del entorno del 25% o superiores tanto en el caso de la inversión en vivienda como en maquinaria y bienes de equipo. Un drama, que no parece tener salida inmediata.

Comenta esta noticia